¡Vivan las campanas! Los campaneros de Algemesí dan la campanada en TRECE

El presidente y coordinador de la Colla de este pueblo valenciano valoran en el programa "Ecclesia" el impulso recibido desde la torre de su campanario

Álvaro González

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El toque manual español de campanas ya es patrimonio inmaterial de la Humanidad. Una decisión de la UNESCO que reconoce esta tradición centenaria de los pueblos españoles y que la protege, ante la amenaza de su reemplazo por la continuidad generacional y los sistemas automáticos. En ‘Ecclesia’ (domingos a las 13 h, en TRECE), hemos hablado con dos de los responsables de la Colla de Campaners d’Algemesí, una de las asociaciones que ha apoyado esta iniciativa a nivel nacional.

Para su presidente, Rafa Beltrán, el nombramiento es algo satisfactorio, incluso perfecto para ellos. “En este momento nos viene que ni pintado, porque estábamos en horas bajas, y ha sido un impulso grandísimo”. La Colla d’Algemesí es uno de los 35 grupos de campaneros de la provincia de Valencia, uno de los territorios donde menos afecta la merma que sufre el sector. Aunque ahora las cifras están muy lejos de antaño, cuando tras una campana siempre había un campanero. ”Nosotros estamos de paso, esto viene de generaciones. Por eso queremos preservar lo que nos han dejado nuestros antepasados, para que continúe”, señala Rafa, sobre sus esfuerzos para mantener esta tradición.

El toque manual de campanas hoy depende al 99 % de la voluntad de grupos que lo hacemos por la satisfacción y la impronta de algo que no queremos que se olvide”, señala Toni Galán, coordinador de la Colla d’Algemesí. “Actualmente somos 25, y estamos deseando la incorporación de savia nueva”, explica a la espera de que esta declaración de patrimonio de la Humanidad suscite nuevamente el interés por esta tradición, como llevan viendo estos días.

Para ser campanero, explican, “lo más importante tener ilusión y compromiso”. No se requeire de unas cualidades físicas especiales, ni de altura ni de fuerza, porque funcionan como bloque. Aunque los repiques, significados y modos de tocar varían según el territorio, sus mensajes son universales. “Normalmente tocan las llamadas a la oración, las defunciones, las horarias… y en citas especiales a lo largo del año”, como las navidades, la semana santa, o las fiestas nacionales y locales. La labor de estos campaneros como Rafa y Toni permitirá que estas melodías sigan enriqueciendo la vida de los pueblos y ciudades durante las próximas generaciones.

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