La Santa Sede se interesa por la tragedia de los incendios en Zamora y envía afecto y solidaridad
A lo largo de estos días, la diócesis, consciente de la situación que atraviesa la provincia, ha querido estar al servicio de las víctimas, procurándoles todo lo que necesitaban

La Santa Sede se interesa por la tragedia de los incendios en Zamora y envía afecto y solidaridad
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Ayer, martes 19 de julio, la Secretaría de Estado del Vaticano solicitó al obispo de Zamora, Fernando Valera, información sobre los incendios que están arrasando la provincia para trasladársela al Papa Francisco.
A su vez desde la Secretaría han transmitido su solidaridad y afecto hacia todas las víctimas. Es sabido que el Papa es especialmente sensible a este tipo de catástrofes, ya en su encíclica “Laudato si” demuestra una amplia y profunda preocupación por la habitabilidad de la casa común y plantea, a creyentes y no creyentes, una propuesta integral para propiciar un cambio de valores que permita desarrollar una espiritualidad basada en el respeto ecológico.
A lo largo de estos días, la Iglesia de Zamora, consciente de la dramática situación que atraviesa la provincia, ha querido estar al servicio de las víctimas, procurándoles la atención espiritual y material necesaria.
Es por eso que desde el primer momento se le trasladó a Clara San Damián, delegada territorial de la Junta de Castilla y León, la total disponibilidad de la diócesis para colaborar en lo que fuese pertinente. En este sentido, la diócesis de Zamora puso al Seminario San Atilano a disposición del operativo de acogida, Cáritas recibió en sus residencias a una veintena de personas, también ha abierto una campaña de emergencia a favor de los afectados y algunos sacerdotes han acompañado a los evacuados compartiendo tiempo, animando y colaborando en la logística para hacer más confortable la estancia en recintos como IFEZA o el pabellón de Carbajales de Alba, ambos extraordinariamente gestionados durante estas jornadas.

EFE/Mariam A. Montesinos
Del mismo modo, el obispo de Zamora ha invitado a la comunidad cristiana a rezar por el eterno descanso de los fallecidos y ha querido alentar a sus familias en los duros momentos que atraviesan, uniéndose a su dolor y rogando al Señor que les aporte la ayuda y el consuelo necesario en esta difícil situación. Monseñor Valera ha deseado también la pronta recuperación de los hospitalizados y que los damnificados sean debidamente atendidos en orden a recuperar las condiciones necesarias para una vida digna en sus lugares de origen.
Desde la diócesis se ha querido agradecer también la extraordinaria respuesta de los profesionales y voluntarios que han dado cobertura a tantas urgencias en estos días de miedos e incertidumbres.

EFE/Mariam A. Montesinos
En este momento resuenan las palabras del papa Francisco cuando afirma que “la humanidad está llamada a tomar conciencia de la necesidad de realizar cambios de estilos de vida, de producción y de consumo, para combatir este calentamiento o, al menos, las causas humanas que lo producen o acentúan”. Dios quiera que esta sea la última tragedia que vive esta provincia y que entre todos se pongan los medios necesarios para evitar que se vuelvan a producir situaciones similares.





