Nacho Tornel, experto en relaciones de pareja: "Cuando se habla de problemas de comunicación, casi siempre es un problema de escucha y de atención"

El autor del libro 'Mediación familiar restauradora' analiza las causas de la desconexión en la pareja y ofrece un método para restaurar la felicidad familiar: "¿Quién soy yo para quitarle a nadie la esperanza de poder ser felices juntos?"

Nacho Tornel
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Redacción Religión

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Nacho Tornel, autor del libro 'Mediación familiar restauradora', ofrece las claves para solucionar conflictos en el ámbito familiar. Según Tornel, su propuesta no se centra únicamente en "evitar discusiones", sino en ayudar a las parejas y familias que sufren confrontaciones a "sanar la relación". El objetivo final es transformar las crisis en una oportunidad para fortalecer los vínculos, un enfoque dirigido "a todos aquellos que podemos sufrir en un momento dado en la familia".

Consultado sobre las causas más comunes de los conflictos, el experto apunta directamente a la "falta de comunicación". Aunque pueda sonar a tópico, Tornel asegura que la desconexión que sufren muchas parejas es más acentuada que nunca debido a "tantas invasiones, pantallas, redes sociales", además de las ocupaciones diarias como el trabajo o los hijos. Este distanciamiento, explica, "provoca una frialdad y una sequedad en la relación que lleva a que lo que no molestaba antes, pues ahora me molesta, porque te empiezo a mirar con una mirada un poquito más fría y más distante".

El 'virus' que deteriora la relación

Nacho Tornel describe esta desconexión progresiva como "un virus que se va metiendo en la relación". En su opinión, no se trata tanto de haberse equivocado en la elección de la pareja, sino de un deterioro causado por el abandono y la desatención. "Las parejas que tienen problemas, normalmente, es porque han dejado de cuidarse, han dejado de dedicarle el suficiente esfuerzo, dedicación y tiempo y mimo y atención a la pareja", afirma. Este fenómeno se agrava cuando se empiezan a priorizar otros aspectos como el trabajo o los hijos por encima del vínculo conyugal.

El denominador común en la mayoría de las crisis de pareja, según el autor, es precisamente "haber dejado de atender a la pareja, la das por hecha, das por hecho que aquello va a estar ahí siempre". Esta falsa sensación de seguridad provoca que pequeños roces cotidianos, antes insignificantes, se conviertan en verdaderos problemas que erosionan la convivencia y el afecto mutuo.

Saber escuchar: el antídoto fundamental

Aunque la tendencia humana de querer "llevar la razón" es natural en una discusión, Nacho Tornel insiste en que la verdadera solución no reside en imponer un argumento, sino en la capacidad de escucha.  "Cuando se habla de problemas de comunicación, casi siempre es un problema de escucha y de atención", subraya el mediador. Esta falta de atención real hacia lo que el otro expresa es el punto de partida del deterioro.

Cuando uno de los miembros de la pareja siente que no se le presta atención, el mensaje se pierde por completo, sin importar su contenido. "Realmente, no te estoy prestando atención, me da igual lo que me digas, porque no te tengo en cuenta", ejemplifica Tornel. Es en ese preciso instante cuando, según su experiencia de más de veinte años, "se empieza todo a torcer y a enredar", abriendo la puerta a malentendidos y resentimientos que se acumulan con el tiempo.

Un trabajo "maravilloso" para recuperar la esperanza

A lo largo de su trayectoria, Nacho Tornel se ha encontrado con parejas que parecían desahuciadas desde una perspectiva externa. Sin embargo, ha sido testigo de remontadas extraordinarias. "La realidad es que ellos dos se han arremangado, se han puesto ahí a remar, y a meter el remo bien al fondo y a esforzarse", relata. Por ello, su rol no es juzgar ni desanimar, sino acompañar. "¿Quién soy yo para quitarle a nadie la esperanza de poder ser felices juntos? Yo no soy nadie para hacer eso, estoy para remar a su lado", sentencia.

El proceso de la mediación familiar restauradora que detalla en su libro comienza por atender el sufrimiento. Lo primero, explica, es dejar que la pareja "vuelque todo lo que lleva dentro". Este desahogo inicial, aunque pueda parecer simple, "alivia bastante" y "baja la presión de la olla". Permitir que expresen su malestar en un entorno seguro, con un profesional que escucha y con su propio cónyuge presente, es el paso fundamental para poder avanzar.

Una vez que las emociones negativas se han calmado, es el momento de "trabajar con cuestiones concretas". Aquí es donde la mediación aborda los problemas específicos que generan el conflicto, como pueden ser el trato con la familia de origen o la desautorización frente a los hijos. El objetivo es "intervenir en ámbitos donde están desencontrados para trabajar eso y marcar límites, fijar pautas y establecer acuerdos de temas concretos", siempre con la ayuda de una figura imparcial que facilita el reencuentro.

Finalmente, Nacho Tornel recuerda la importancia de proteger la familia, no solo porque su inestabilidad "impacta negativamente en todo y en todos", afectando a la salud o el rendimiento académico y laboral, como demuestran numerosos estudios. La razón principal, concluye, es mucho más profunda y existencial: "Las personas buscamos la felicidad en las relaciones íntimas con las personas a las que queremos, y la familia es el principal núcleo donde uno se encuentra con las personas que quiere". Cuidar ese núcleo, por tanto, es la mejor inversión para la felicidad personal.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.

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