La Iglesia aborda la siniestralidad laboral con sindicatos y patronal tras un 2022 negro: 826 muertes

A propuesta de la Conferencia Episcopal, mantendrá por separado este martes una reunión con CCOO, UGT y la CEOE: "Las personas son la verdadera riqueza en el trabajo"

Tiempo de lectura: 2’

La Iglesia, sindicatos y empresarios se reúnen este martes, 21 de febrero, para abordar la grave situación de alta siniestralidad laboral. Un encuentro que hasta ahora no tenía precedentes, y que se produce en un contexto donde dos personas trabajadoras mueren cada día en el trabajo,muchas de ellas olvidadas.

El encuentro ha sido convocado a iniciativa de la Conferencia Episcopal Española, que siempre ha mostrado su preocupación por la alta siniestralidad laboral. Está previsto que varios obispos se reúnan, aunque por separado, con los responsables de salud laboral de los sindicatos CCOO y UGT, y de la CEOE.

Una oportunidad para que la Iglesia escuche y dialogue con los agentes sociales sobre un asunto esencial como es la protección de la persona trabajadora y la defensa de la vida en el trabajo.


El número de trabajadores fallecidos crece en 2022 en un 17%

A lo largo del año 2022, un total de 826 trabajadores perdieron la vida, según las estadísticas publicadas por el Ministerio de Trabajo y Economía Social, lo que supone 121 fallecimientos más que en 2021 (un 17% más), lo que refleja la caída de la prevención y la precariedad en el trabajo, así como la falta de políticas urgentes que taponen esta enorme herida del mundo del trabajo.

El número de siniestros laborales registrados en 2022 superó los 1,1 millones, de las cuales más de 630.000 acabaron en baja laboral.

“Las personas son la verdadera riqueza”

En 2021, el Papa Francisco hizo un llamamiento para que cesaran las muertes en el puesto de trabajo, y sobre el que giró la nota que el departamento de la Pastoral del Trabajo de la CEE, en la que denunciaba que la Ley de Prevención de Accidentes Laborales, la Inspección de Trabajo y la formación en prevención que reciben los trabajadores y los esfuerzos que despliegan los agentes sociales "están siendo manifiestamente insuficientes para atajar este grave problema".

En aquel comunicado, el episcopado español exponía que “las personas son la verdadera riqueza: sin ellas no hay comunidad de trabajo, ni empresa, ni economía. La seguridad en el trabajo significa salvaguardar los recursos humanos, que tienen un valor inestimable a los ojos de Dios y también a los del verdadero empresario".

Por ello, argumentaban que la legalidad debe entenderse como la protección del máximo patrimonio, que son las personas.

Religión