Francisco García: "Me sentí muy rechazado por mucha gente cuando me diagnosticaron esquizofrenia"
Asegura que "somos personas normales que, con un tratamiento, una medicación y una terapia, podemos salir adelante"

Madrid - Publicado el - Actualizado
2 min lectura
Francisco García tiene 48 años. Le detectaron esquizofrenia siendo estudiante universitario. Este trastorno hizo que no pudiera terminar la carrera de derecho. “Me sentí muy rechazado por mucha gente”, asegura Francisco. “Somos personas normales que, con un tratamiento, una medicación y una terapia, podemos salir adelante”.
Desde hace 25 años, Francisco acude a un centro de día donde recibe tratamiento que junto a su medicación habitual hace que pueda llevar una vida normal. Además, es actor en la compañía “Arriba el telón”, dirigida por Javier Martín, integrada por personas con trastornos mentales. “Nos han enseñado muchas pautas para interpretar y ha hecho que disfrutemos realmente del teatro”.
Francisco reivindica que “hace falta más profesionales de psicología, de psiquiatría y más hospitales de día porque hay mucha gente que no se puede costear uno privado”. Según estudios recientes, más del 30% de los ciudadanos españoles consideran que ha empeorado su salud mental. Prueba de ello es que la depresión o la ansiedad son ahora un motivo más frecuente en las consultas médicas.
De hecho, 4 millones de personas sufren actualmente depresión en España y un 15% manifiesta cuadros de ansiedad o estrés. Además, es algo que afecta más a mujeres y jóvenes. “Se interpretan los síntomas de ansiedad como un infarto…se confunde mucho lo físico con lo psicológico porque no nos han enseñado. Hay que enseñar para que la gente pueda discriminar”, explica Luisa del Campo es psicóloga clínica, especialista en trastornos de ansiedad y TDAH.
¿Cómo acabar con el estigma de la enfermedad mental? Parece que la sociedad tiende a rechazar a las personas con trastornos mentales. “Cuando dices que tienes una enfermedad mental todavía nos da vergüenza. Entre tener un esguince mental y tenerlo físico, todavía hay diferencia”, asegura Luisa del Campo, que recomienda: “Si puedes mirar a los ojos y preguntarle su nombre, en vez de etiquetarle por su enfermedad mental, pues ya tenéis mucho ganado los dos”.





