"La fe no ahorra el sufrimiento, pero sí le da sentido": la labor espiritual de la Iglesia de Córdoba tras el accidente de Adamuz
El párroco Manuel Sánchez narra en TRECE cómo un equipo de sacerdotes ha acompañado a las familias de las víctimas, un proceso de escucha y consuelo ante el shock

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El accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba) ha dejado un profundo dolor en decenas de familias, que desde el primer momento han contado con el acompañamiento espiritual de la Iglesia. Así lo ha relatado en el programa 'Ecclesia al día' de TRECE Manuel Sánchez, párroco de la iglesia Virgen del Camino, cuya comunidad está ubicada muy cerca del centro cívico donde se centralizó la ayuda. Él ha sido uno de los sacerdotes que, coordinados por el obispo Demetrio Fernández, ha estado presente para ofrecer consuelo y esperanza.
Estar, escuchar y acoger: las claves del acompañamiento
El sacerdote ha descrito un ambiente inicial de shock e incredulidad. "Todo el mundo estaba preguntando, querían saber cosas", explica. Con el paso de las horas, ese estado dio paso a un proceso de "toma de conciencia, de aceptación, de reconocer que ha sucedido una tragedia y que el familiar se ha perdido definitivamente". En ese torbellino de emociones, la labor de los religiosos ha sido clara. "Sobre todo, nuestra actitud ha sido mucho de escucha, estar, escuchar y acoger", resume Sánchez.
Los sacerdotes se acercaban a las familias en el salón de actos para ofrecer su apoyo o acudían llamados por los equipos de psicólogos y Cruz Roja cuando alguna familia pedía expresamente su presencia. "Afrontábamos todo aquello desde un dolor desgarrador, pero poniendo siempre la esperanza de un Dios que nos ama", señala el párroco, quien insiste en que la primera acción era simplemente "estar" y, solo después, si se abría "un resquicio", empezar a "trazar otro camino".
El sufrimiento, la fe no lo ahorra, pero sí que le da un sentido"
Párroco de la iglesia Virgen del Camino (Córdoba)
La fe como sustento en el dolor
Para las personas creyentes, la fe se ha convertido en un pilar fundamental. Manuel Sánchez subraya que esta no elimina el padecimiento, pero lo transforma. Como ha explicado, "el sufrimiento, la fe no lo ahorra, pero sí que le da un sentido", una convicción que ha observado en muchas de las familias atendidas. Según el párroco, la persona con "experiencia de fe" vive la pérdida de una manera diferente, aunque el dolor sea inmenso.
Sánchez ha evocado la imagen de "la Virgen María al pie de la cruz" para describir el sentir de estas personas: "Llorar desgarradamente, pero sabiendo que sus seres queridos estaban en manos de Dios". Esta certeza, afirma, es la que permite afrontar el sufrimiento "con otro talante, con otra perspectiva". La fe, añade, "me hace reconocer que entre esa persona que ya no está conmigo y yo había una relación de amor, y eso es lo más bonito".

La fe sabe que la vida no termina con la muerte"
Párroco de la iglesia Virgen del Camino (Córdoba)
El inicio del duelo y la petición de oración
Tras varios días de trabajo intenso en el centro cívico, la situación ha cambiado. "Prácticamente ya todas las familias están volviendo a sus lugares porque han recuperado el cadáver de sus seres queridos", ha informado Sánchez. Ahora, como él mismo ha recordado, se abre otra puerta: la del duelo. Un proceso largo para el que los primeros pasos y el apoyo recibido son fundamentales.
Por ello, el sacerdote ha finalizado su intervención con una petición clara: "Vamos a seguir orando por las personas fallecidas, pero vamos a seguir orando mucho por todas estas familias para que este duelo lo afronten con paz, con esperanza, con el dolor que tienen que hacerlo, pero que esta herida vaya cicatrizando". Un testimonio de fe y esperanza que, como se destacó en el programa, ha arrojado luz en medio de la tragedia.
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