La Cuaresma se viste de morado

La Cuaresma se viste de morado
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En la Iglesia Católica son cuatro los colores que se utilizan en las vestiduras y ornamentos sagrados para los distintos tiempos litúrgicos y fiestas cristianas del año: blanco, rojo, verde y morado.
El Blanco representa la manifestación de la naturaleza divina de Jesús. Se usa en Pascua, navidad y otras fiestas del Señor (excepto la Pasión), así como las fiestas de la Virgen María, los ángeles y de los santos no mártires.
El Rojo, que recuerda la sangre y el fuego, es el color de la vida, el amor, el sacrificio de Cristo y el testimonio de los mártires. Denota el amor ardiente que es la fuerza del Espíritu Santo. Se usa el Domingo de Ramos, Viernes Santo, Domingo de Pentecostés, y en las fiestas de los apóstoles, evangelistas y mártires.
El Verde es el color del Tiempo Ordinario: intermedio, conciliador, que refresca y tranquiliza. Color del Paraíso. El verde manto de la tierra en primavera inspira esperanza y la realiza: por eso el verde representa esa virtud cardinal del cristiano.
El Morado, color de reflexión, moderación equilibrio entre pasión e inteligencia, amor y sabiduría. Representa penitencia y acción precavida. Propio de Adviento y Cuaresma, también se usa en los sacramentos de la Penitencia y Unción de Enfermos y en los oficios de difuntos.





