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El periodista español con parálisis que transmitió a Dios a través de los medios

Manuel Lozano Garrido 'Lolo' fue un periodista y escritor beatificado por el Papa Benedicto XVI, es Patrón del periodismo y "Maestro de vida".

El legado de Lolo/Foto de Diócesis de Jaén

 

Víctor C. Bustillo

Tiempo de lectura: 4'Actualizado 15:02

El 12 de junio se ha celebrado el aniversario de la Beatificación de Manuel Lozano Garrido, conocido como 'Lolo'. Nació en Linares el 9 de agosto de 1920 y fue un escritor y periodista español que contagió alegría durante su vida, a pesar de sus problemas físicos. 

De hecho, la "Asociación Amigos de Lolo", lo describió como un "seglar, joven de Acción Católica, periodista y escritor cristiano, inválido total, y ciego". También, destacan su "profundo espíritu eucarístico y mariano" como "hijo amante de la Iglesia, alegre en el dolor, apóstol y consejero". 

'Lolo' fue beatificado el 10 de junio de 2010.  Pasó 32 años en silla de ruedas por la parálisis que sufría desde los 22 años. Además, durante sus últimos años sufrió ceguera. Sin embargo, supo afrontar sus dificultades y el dolor desde la fe y la alegría.

El Papa Benedicto XVI, al día siguiente de su beatificación, lo recordó ante el mundo como un ejemplo de encontrar a Dios en medio del sufrimiento.  "Un fiel laico que supo irradiar, con su ejemplo y sus escritor, el amor a Dios, incluso entre las dolencias... ganando los corazones para Cristo, con su alegría serena y su fe inquebrantable", dijo Ratzinger. 

El joven que repartió al Señor a los enfermos y fue encarcelado

Bautizado en la Parroquia de Santa María de Linares, 'Lolo' practicó la fe desde bien pequeño. Nació en una familia de 5 hermanos y sus padres fallecieron durante su infancia. Estudió en los Padres Escolapios y perteneció a Acción Católica (AC) desde los 11 años. Como voluntario de AC, comenzó a evangelizar entre los pueblos y desde la radio. 

Lolo llevaba la Eucaristía a los enfermos durante su adolescencia, en tiempos de la II República en España. Por hacerlo, le condenaron a prisión y pasó varios meses rezando entre cuatro paredes. Especialmente, el Jueves Santo, cuando le llevaron la Sagrada Forma a escondidas de los guardias. Desde entonces, comulgaba de esta manera. Tanto es así, que uno de sus libros se titula así: 'Mesa redonda con Dios'. 

Sin embargo, debido a la parálisis que sufrió, tuvo que dejar la universidad. Eso no le impidió seguir ejerciendo como un apóstol de la literatura y el periodismo cristianos. Él mismo lo escribió en su libro "Cartas con la señal de la Cruz": "El periodista que quise ser no ingresó en la Escuela; el pequeño apóstol que soñaba llegar a ser, dejó de ir a los barrios; pero mi ideal, y mi vocación, los tengo ahora delante, con una plenitud que nunca pudiera soñar".

Vocación de periodista cristiano a pesar de la parálisis y la ceguera

Durante la Guerra Civil perteneció a la llamada 'Quinta del chupete' - o 'Leva del Biberón' -, jóvenes que fueron reclutados en ambos bandos. Sus destinos durante el conflicto fueron Motril y Granada. Finalizada la Guerra, lo trasladaron como soldado a Madrid durante un tiempo.

La parálisis que le atenazaba, le acabó privando de poder escribir con ambas manos. Su recurso para poder seguir intentándolo era atarse el lápiz a los dedos. Pero terminó perdiendo la movilidad en ambos dedos. Por ello, le regalaron una máquina de escribir. Él, con agradecimiento escribió: “Señor, gracias. La primera palabra, tu nombre; que sea siempre la fuerza y el alma de esta máquina... Que tu luz y tu transparencia estén siempre en la mente y en el corazón de todos los que trabajen en ella, para que lo que se haga sea noble, limpio y esperanzador”.

Posteriormente, cuando se quedó ciego, y ya no podía escribir a mano, comenzó a grabar sus escritos en un magnetófono, luchando contra ese silencio que quería esclavizarle: "Ya sé que el dolor sin más, aséptico, desnudo, con la arista como fin, no tiene cabida en el dulce paraíso del Amor. Ser santo, y paciente, y amante, y loco de Cruz es vivir la magia de las adivinaciones, el milagro de las transmutaciones…", escribió en cierta ocasión.

El legado de Lolo, más allá de los titulares

'Lolo' fundó Obra Pia 'Sinaí', poniendo en marcha una revista para los grupos de oración por la prensa, vinculando a monasterios de clausura y centenares de enfermos incurables.  Su obra literaria abarca géneros como: ensayo, novela, diarios, textos de espiritualidad y artículos de prensa. 

Antes de su muerte (3 de noviembre de 1971) escribió "Ya, Señor, puedo concluir; pero antes desearía pedirte que esta idea de tu encarnación en el dolor me la dejes quieta, inmóvil, imborrable, como en esos cortes de las películas rancias en que un hombre, se nos queda para rato con el vaso en el aire, a dos dedos de los labios".

Se puede ser cristiano y periodista

El Papa Benedicto XVI dijo sobre ''Lolo', el primer seglar periodista que fue beatificado: "Los periodistas podrán encontrar en él un testimonio elocuente del bien que se puede hacer, cuando la pluma refleja la grandeza del alma, y se pone al servicio de la verdad y las causas nobles", por ello fue nombrado Patrón de los Periodistas.

Como dijo don Ginés García Beltrán, obispo de Getafe y Presidente de la Comisión Episcopal de Medios de comunicación Social "De la fragilidad brota la fuerza (como) nos recuerda Lolo, que fue carne de Cristo y llagas de cristo, no se cruzó de brazos, no tuvo miedo y, a pesar de la adversidad, vivió el periodismo, y lo vivió en cristiano". 

'Lolo' dedicó su vida a servir a Dios, ofreciendo el bien a los demás, comunicando a través del periodismo y la literatura, con gran devoción mariana y eucarísticas que brotaron en él "Un amor apasionado por la Iglesia y un apostolado incansable sin moverse de su sillón de ruedas", afirma la biografía escrita por "Amigos de Lolo".

Los periodistas católicos recuerdan a Manuel Lozano Garrido con los Premios Lolo, que se entregan anualmente. En 2017 se lo concedieron a se lo concedieron a nuestra compañera Laura Otón, compañera de la Cadena COPE

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