Boletín

La carta de una joven tetrapléjica: "Gracias, Dios mío, por esta vida maravillosa"

Meme es tetraplégica desde que tiene 2 años y, a sus 36, escribe una carta en la que agradece a Dios todo cuanto ha pasado

Toni Bardía | tonibardia.wordpress.com

Toni Bardía | tonibardia.wordpress.com 

Redacción religión

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 14:13

Los aniversarios son días para recordar grandes acontecimientos de la vida. El nacimiento, el día de una boda, el de un fallecimiento...o el de la llegada de una enfermedad. Es el caso de Mercedes Alsina, o Meme, como la suelen llamar. Tal día como hoy hace 36 años, aparecía la tetraplejia que le ha acompañado durante sus también 36 años de vida. Sin embargo, para ella este aniversario es más que un motivo de felicidad. Meme da las gracias a Dios en una carta por lo que describe como "una vida maravillosa".

La joven catalana cuenta en el blog del periodista Toni Bardia su manera de mirar a su actual situación desde la fe. "Dios nos da los medios para ir tirando con alegría. La mía - mi Cruz - no es un castigo, es algo que se me pide. No puedo cambiarlo pero sí elegir entre llorar o superarlo. Tengo suerte de tener fe", afirma.

Meme sufre tetraplejia desde los dos años, como consecuencia del efecto negativo de una vacuna y el ataque de un virus. En la actualidad, está al frente de la sección online de la librería Balmes, es tía de 24 sobrinos y tiene una gran sonrisa. 

Su familia, su relación con Dios y su espíritu de superación son partes de su vida que explican esta carta de agradecimiento a Dios que publica Religión en Libertad.

 "Gracias, Dios mío, por esta vida maravillosa"

"Vuelve a ser 12 de Junio. Será un día normal. Seguiremos con nuestras rutinas. Y, sin embargo, para mí será un aniversario de 36 años ya…

Si fue hace ya muchooo tiempo... un día que parecía que transcurriría con normalidad. Pasaríamos ese día en casa de unos amigos y a la noche volveríamos cansados pero felices comentando las anécdotas. Sin embargo, aquel día no fue normal ni volvimos a casa. De repente, cambió mi vida. Bueno, y la de mi familia, para siempre.

Dejé de andar, de respirar y podría haber sido mi último día. Pero no lo fue porque miles de personas rezaron y Dios les escuchó y mucho.

Por eso es un día para celebrar, para dar gracias, para recordar. 
Porque superé aquel bache y otros muchos que han ido apareciendo. 
Porque he crecido junto a mi familia. 
Porque juntos hemos disfrutado y celebrado miles de acontecimientos. 
Porque durante estos 36 años he conocido a gente maravillosa que ha hecho de este viaje una aventura impresionante.

Y porque después de 36 años de mucha felicidad y alguna que otra lágrima sólo puedo decir ¡GRACIAS Dios mío!, por haberme regalado estos 36 años de VIDA maravillosa".