Jesús y su Evangelio nos hacen discípulos, hermanos y misioneros

Jesús y su Evangelio nos hacen discípulos, hermanos y misioneros
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Mons. Francisco Cases Muy queridos Hermanos todos: Por estas fechas, el iniciar cada Curso pastoral, ponemos en manos de todos: laicos, consagrados, pastores, comunidades, el documento guía que presenta los objetivos, nos recuerda las conexiones con lo caminado hasta ahora y con el camino que nos propusimos recorrer, y nos ofrece algunas posibles actividades que nos ayuden a caminar y a caminar juntos.
asi simultáneamente, siempre ofrezco a todos unas reflexiones que quieren recordar, animar, ayudar a comprender en la misma línea el sentido de los pasos que vamos dando.
En el Documento que ofrece la Comisión se presenta el Objetivo general de este Curso pastoral 2017-2018 con estas palabras: "Cuidar y potenciar en todas nuestras actividades pastorales la ACCIÓN MISIONERA desde el encuentro personal
con el Señor y la experiencia comunitaria".
Es evidente que, tal como se nos explicita en el mismo documento, el acento se pone en la Misión, aunque una Misión que brota del encuentro con el Señor y su Evangelio, una experiencia que nos cambia, y nos reúne en comunión. Así lo
hemos ido trabajando en los dos últimos cursos. La Misión es siempre la fase final y necesaria de un camino, en el que encontramos siempre y fortalecemos siempre lo que nos caracteriza como creyentes: somos Discípulos, Hermanos, Misioneros.
Son tres dimensiones del ser cristiano que no pueden separarse. Ninguna de ellas puede decirse auténtica, si no nace o conduce a las otras. El ser "misioneros" parece el último paso, y queremos prestarle este curso una atención preferente; si no se
da, pone en tela de juicio la autenticidad del discipulado y de la fraternidad, porque no es posible ser discípulo y hermano sin ser misionero. Pero la verdadera misión, que no sea mera propaganda o marketing, solo la realiza quien se ha encontrado
con Jesús, lo ha acogido como alguien tan vivo y más vivo que uno mismo, se ha vinculado íntimamente a quien nos llama amigos, y se ha unido a los demás acogiéndolos como hermanos, compartiendo con ellos encuentro, raíces, vida diaria y tarea.
Cuando empezamos el Plan Diocesano de Pastoral 2007-2010, ya hacíamos una reflexión creo que importante entre lo que entonces nombrábamos Identidad, Comunión, Misión. Mi cartilla pastoral en donde aparecía se llamaba LA FE SE FORTALECE DÁNDOLA, una frase tomada de la Encíclica Redemptoris Missio
de San Juan Pablo II. En aquella cartilla había unas ideas fuerza que se podrían repasar hoy: La Misión juzga la Identidad y juzga la Comunión, La Misión fortalece la Identidad y construye la Comunión, La Misión renueva la Identidad y abre la Comunión. Aquella cartilla pastoral, que fue publicada en septiembre de 2007,1 presentaba el Plan Diocesano de Pastoral que llevaba por título: CREYENTES EN CRISTO PARA SER SUS TESTIGOS. Al final (pp.16-18) hacía una evocación del Documento conclusivo de la Vª Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, que se había celebrado en Mayo de ese mismo año, y que llevaba por título, con bastante cercanía de contenido, DISCÍPULOS
Y MISIONEROS DE JESUCRISTO PARA QUE NUESTROS PUEBLOS EN ÉL
TENGAN VIDA. Algunas voces recordaron en 2013 que en aquel Documento de Aparecida de años antes había mucho de las manos y del corazón del entonces Cardenal Bergoglio, elegido Papa Francisco. Cuando recibimos de él la Exhortación Evangelii Gaudium, su documento programático, pudimos
comprobar multitud de acentos evocadores y conexiones. (leer más)
+ Francisco Cases Andreu
Obispo de Canarias





