La Iglesia contribuye a crear una sociedad mejor
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Mons. Ángel Rubio La Iglesia de Cristo está presente y viva en Segovia. Sigue escuchando la Palabra de Dios, celebrando los sacramentos, practicando la caridad. Organizada y visible en sus parroquias, arciprestazgos, comunidades religiosas claustrales y de vida activa, apostolado seglar, asociaciones de fieles y consejos pastorales, la curia diocesana, la catequesis, la liturgia, la economía, los pobres y olvidados, los misioneros. Detrás de toda esta realidad, tan visible y palpable, está la fuerza y acción del Espíritu, que llena de vida esta Iglesia.
La Iglesia no está encerrada en sí misma, sino abierta a todos, dialogando y sirviendo; desde el interés por la cultura hasta las acciones sociales de Cáritas; desde la presencia en la vida pública hasta los monasterios contemplativos de hombres y mujeres. Nuestra diócesis, como afirma el Concilio Vaticano II, "se siente íntima y realmente solidaria del género humano y de su sociedad" (GS 1) y deseamos no solo comunicar la vida divina al hombre, sino colaborar a elevar la dignidad de la persona y crear una sociedad más humana y humanizadora.
El anuncio de la Palabra y la celebración de los sacramentos se lleva a cabo, fundamentalmente, en las parroquias y unidades pastorales. En Segovia tenemos 299 para atender a las comunidades cristianas de los pueblos y la capital. En las parroquias, la Iglesia acompaña a todos, está cerca de los niños por medio de la catequesis y acompaña a los jóvenes y a los adultos en cualquier situación de su vida.
Segovia cuenta con 145 sacerdotes con tarea pastoral (dentro y fuera de la diócesis), y casi medio centenar de jubilados. Todos ellos al servicio del pueblo de Dios, anunciando la Buena Nueva del Evangelio, celebrando los sacramentos y alentando la vida de las comunidades cristianas. La catequesis a distintos niveles, tanto para recibir algún sacramento como para una acción permanente de educación en la fe, es una tarea muy importante en la pastoral de la Iglesia. El pasado año se celebraron en la Diócesis de Segovia 1112 bautismos, 869 primeras comuniones, 495 confirmaciones y 471 matrimonios.
Cáritas, en nombre de la comunidad cristiana, atiende a los excluidos de la sociedad. La ayuda que presta es fundamental ante situaciones de pobreza. La diócesis tiene siete centros sociales, y aunque en cada parroquia se vive de una manera u otra esta dimensión de la caridad, constituidas como tales, hay 32 Cáritas parroquiales y arciprestales. Se han atendido a más de 1.050 personas, y se han destinado a estos fines casi dos millones setecientos mil euros.
Para la actividad misionera, la diócesis ha destinado más de cien mil euros. Y para ayuda en el exterior, a través de Manos Unidas, cerca de doscientos cuarenta mil euros.
Con un solo gesto (marcar la X en la casilla de la Iglesia Católica en la Declaración de la Renta) y con las generosas donaciones y aportaciones de tantas personas se consigue poner en marcha una serie de acciones (sociales, asistenciales, educativas) que repercute en beneficio de todos.
En este contexto de la Jornada de la Iglesia Diocesana conviene recordar y aclarar que el ayuntamiento no es la parroquia ni la parroquia es el ayuntamiento; los bienes parroquiales no forman parte del patrimonio del municipio ni los bienes municipales forman parte del patrimonio de la parroquia. Los bienes eclesiásticos, ciertamente, pertenecen al ?pueblo?, pero no a la comunidad civil cuyo representante es el ayuntamiento, sino al pueblo de Dios, a la comunidad cristiana históricamente organizada en la parroquia y diócesis.
En efecto, no hay que olvidar que la Iglesia ha tenido y tiene sus propios fondos económicos, sus propios ingresos, que no se confunden con los de la institución civil. Los cristianos han pagado durante siglos a sus parroquias una serie de cuantiosos impuestos (diezmos y primicias) para el sostenimiento del clero, el culto (edificios, ornamentos, etc.) y la asistencia a los necesitados. Cualquiera que se asome a los archivos parroquiales, especialmente a los libros de cuentas parroquiales (libros de fábrica y de tazmías), podrá comprobar que la parroquia ha sido una de las instituciones más vigorosas y fructíferas de la historia de Occidente y que la economía parroquial era infinitamente más capaz que la concejil o municipal (cuando ésta existía).
+ Ángel Rubio Castro
Obispo de Segovia





