Día de la Iglesia Diocesana. "Germanor" Participemos en las necesidades de la Iglesia

Día de la Iglesia Diocesana. "Germanor" Participemos en las necesidades de la Iglesia
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Mons. Joan E. Vives Con ocasión del Día de la Iglesia Diocesana, "Germanor", conviene de nuevo ser conscientes de que, si la Iglesia diocesana y cada parroquia la formamos entre todos los creyentes, es necesario que también todos participemos al máximo. Para poder realizar las acciones pastorales que necesitamos como Iglesia, se requiere la ayuda económica de todos. Y ya lo hacemos con la declaración de la renta, cuando al marcar las casillas en favor de la Iglesia y de otros fines sociales, estamos colaborando, desde nuestros impuestos y de forma muy libre, al sostenimiento de las acciones eclesiales importantes, como pueden ser desde el anuncio del Evangelio y la celebración de los sacramentos, hasta la caridad y las acciones hacia nuestro patrimonio, que es tan grande y valioso, pero que requiere muchas inversiones para su conservación.
La economía es sólo un medio para la Iglesia. No debemos ni adorar el dinero como un fin en sí mismo, ni despreciar o no contar con un mínimo necesario de medios económicos. Como todas las instituciones, necesitamos la economía para cumplir nuestras funciones, si queremos tener una proyección y ayudar con obras y de verdad. Conviene, pues, evitar los tópicos y valorar que la Iglesia sepa "rentabilizar" sus recursos. En nuestras comunidades sabemos hacer "más" con "menos", gracias a la buena utilización de los recursos, ya que evitamos gastos suntuosos y trabajamos de forma totalmente voluntaria. En bastantes aspectos, en nuestra Diócesis sabemos combinar la centralización de las grandes decisiones, con la autonomía de cada institución, en lo que le concierne. El manejo de recursos no se hace sólo con criterios de eficacia sino sobre todo con criterios de rigor moral. Las personas que tienen que ver con los recursos de la Iglesia trabajan honradamente. Ahora que se habla tanto de corrupción, conviene que valoremos que la Iglesia no se ha visto envuelta en casos de esta naturaleza. Procuremos mantener la actitud de honradez y la transparencia. Pocas instituciones tienen sus cuentas más claras y públicas, ya que cada Parroquia, y la misma Diócesis, hacemos la preceptiva declaración y publicamos nuestras cuentas periódicamente.
La Iglesia diocesana gasta más en proyectos de ayudas de todo tipo a personas que lo necesitan, que no a mantener mucho personal o estructuras propias. Los llamados gastos de funcionamiento, que siempre se disparan en muchas instituciones, son proporcionadas y menores en la Iglesia diocesana que los gastos en proyectos de inversión, como son los proyectos pastorales, reparaciones, ayudas, etc. Se podría decir que gastamos más en los demás que en la comunidad misma. Y eso es muy bueno. Nuestro mayor criterio económico no debe ser el tener para guardar, sino el tener suficiente para poder dar; y esperar que vayamos recibiendo lo que necesitamos en cada momento. Dios con su providencia nos guía y nos sostiene, y es Él quien hace nacer en los corazones de todos, sentimientos y obras de amor y de solidaridad fraterna.
El lema de la campaña de este año: "Participar en tu Parroquia es hacer una declaración de principios" tiene que significar cooperar con lo que podamos a las necesidades de la comunidad cristiana, y de la Diócesis, porque nuestra fe nos obliga. ¡Participemos y seamos corresponsables! Con vuestra ayuda económica podremos hacer mucho y podremos multiplicar las acciones. Sobre todo para "salir" hacia fuera, y anunciar el Evangelio a las periferias, entre los pobres, como nos reclama el Papa Francisco.
+ Joan E. Vives
Arzobispo de Urgell





