Carta pastoral de Mons. Francisco Cerro: ¿Para quién soy yo?

Carta pastoral de Mons. Francisco Cerro: ¿Para quién soy yo?
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Jornada Mundial de oración por las vocaciones y Jornada de las vocaciones nativas
Jesús, el Buen Pastor, el Esposo fiel, nos convoca a su seguimiento que siempre se inicia con una pregunta: "¿Para quién soy yo?" La pertenencia a Jesús es la clave de toda vocación de seguimiento de Cristo, Buen Pastor, al quien seguimos pobre, casto y obediente.
Enamorarse de la persona de Jesús, es enamorarse de su vida, de su entrega, de la donación de su Corazón. "¿Señor donde vivís? Ven y lo verás". En el fondo esta es la misma pregunta que se hace todo corazón humano en algunos momentos claves de la vida. Pertenece a ese tipo de preguntas que van directamente al corazón y que tienen respuesta en el Corazón de Cristo, al que queremos pertenecer, cuando somos conscientes de su llamada.
Ser llamado significa ser amado, repetía con frecuencia san Juan Pablo II, y el Papa Francisco repite una y otra vez, en clave bíblica, que toda vocación lleva consigo una sintonía de corazón, un descubrir en nuestro interior, que nada ni nadie nos podrá arrebatar el amor de Jesús.
No podemos construir nada sin Él, "Por Cristo, con Él y en Él". Debemos asumir que nuestra vida unida a Cristo es un canto de Misericordia y alabanza, de unión a Él, a su Amor, a su Gracia y da frutos abundantes.
Tenemos que vivir sembrando, porque como dice el Papa Francisco, tenemos que hacer un mundo distinto, donde el Señor sea el centro y cumbre de la vida cristiana y desde donde seamos capaces de construir una humanidad nueva, dado por la pobreza y teniendo a Cristo como riqueza. Compartamos nuestros bienes con los más necesitados y viviendo la espiritualidad con Cristo en docilidad y obediencia.
Digamos con María nuestra Madre de Guadalupe: "Aquí estoy, hágase en mi según tu palabra".
+ Francisco Cerro Chaves
Arzobispo de Toledo
Primado de España





