Carta pastoral de Mons. Celso Morga: Cristianos unidos

Carta pastoral de Mons. Celso Morga: Cristianos unidos
Publicado el - Actualizado
3 min lectura
Queridos fieles:
Un año más llega nuestro octavario de oración por la unidad de los cristianos. El momento que vivimos todos nos une en el dolor y la incertidumbre, pero también en la esperanza y en la fe. La pandemia la sentimos y la entendemos como una llamada a la unidad, todos nos ponemos humildemente ante el Padre en Cristo con el mismo deseo de salvación. Somos conscientes de la necesidad de fraternidad y de la generosidad de nuestro Señor Jesucristo para enfrentarnos a este mal que nos afecta a todos.
Este año nos presiden las palabras de Jesús a sus discípulos como lema de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos: "Permaneced en mi amor y daréis fruto en abundancia". Palabras del discurso del Señor en la despedida en la última cena. Después de haberles dicho que conocerle a él es conocer al Padre (cf.Jn14,7), Jesús les anuncia que nunca los dejará solos y si permanecen unidos a él como el sarmiento a la vid, su unidad producirá un fruto abundante (cf. Jn15, 5-9), porque en esa unidad de los discípulos es la unidad de la Trinidad la que está presente y operativa sosteniendo la unión que los convierte en el mundo en reflejo de su inserción en la unidad divina, en la comunión del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
La unidad visible de la Iglesia que buscamos no es fruto de nuestros consensos, de los acuerdos que podamos lograr entre confesiones cristianas, aunque esta búsqueda de acuerdo sea asimismo necesaria para acercarnos a la unidad que Cristo quiere para su Iglesia. Para que estos acuerdos sean eficaces y produzcan fruto es necesario que sean vividos y logrados por sus protagonistas como lo que de verdad son, obra del Espíritu Santo. De ahí que el ecumenismo espiritual tenga tanta importancia y deba ser valorado como verdadera intendencia de cuanto hacemos los cristianos de unas y otras confesiones por lograr la unidad visible de la Iglesia.
Así lo hacen ejemplarmente desde la comunidad ecuménica de las hermanas del monasterio suizo de Grandchamp, que este año han preparado los materiales. Oramos unidos, conscientes de los pasos que hemos dado aproximándonos en temas fundamentales de la fe y la teología.
El papa Francisco invitó en el año 2019 a celebrar con gozo diversos actos con ocasión de la conmemoración de los veinte años transcurridos desde el gran acuerdo de Augsburgo en 1999, un hito en la historia del ecumenismo. Este acuerdo fue logrado por católicos y luteranos sobre la doctrina de la Justificación y se han sumado a él progresivamente en estas dos décadas otras Iglesias y Comuniones cristianas.
Pero también somos conscientes de las dificultades y los obstáculos que persisten entre unas y otras Iglesias y Comunidades eclesiales. Para el ecumenismo no hay atajos, porque el ecumenismo verdadero transita por el camino de la verdad creída y practicada. Persisten dificultades, porque son obvias y no sirve no querer verlas. Por eso nos urge orar con intensidad y suplicar al Padre unidos, a la poderosa intercesión de Cristo, que antes de padecer oró por la unidad de sus discípulos, y proféticamente había anunciado a Pedro y los Apóstoles que el poder del abismo no podrá vencer a su Iglesia (cf. Mt 16, 18).
Con el ánimo de mantenernos unidos a Cristo y confiados en Él nos adentramos en este ejercicio visible de unidad en este octavario, orando juntos con la palabra de Dios como centro de nuestras vidas y nuestras celebraciones. Nos uniremos a todos nuestros hermanos de las distintas confesiones cristianas como en otros años, cuidando las normas sanitarias que nos vienen dadas.
Que nuestra oración sea intensa en estos días y que Dios la haga fecunda para que caminemos con verdad hacia la unidad. Tengamos presentes en nuestras celebraciones eucarísticas diarias esta intención y pongamos delante del Padre el deseo de cumplir su voluntad, la que Cristo proclamó y pidió ante Él: "que todos sean uno".
+ Celso Morga Iruzubieta
Arzobispo de Mérida-Badajoz





