El deporte como escuela de fe: “Entender que la competición nos hace mejores a los dos”

En 'Ecclesia al Día' de TRECE se explora cómo los valores deportivos pueden ser un camino para el crecimiento humano, la formación y la evangelización

Ebone Fit

Redacción Religión

Publicado el

3 min lectura12:51 min escucha

El deporte es mucho más que ganar o competir; puede ser una herramienta para ser mejores cristianos y un camino para el crecimiento personal. Esta es una de las principales conclusiones de la tertulia sobre fe y deporte celebrada en el programa 'Ecclesia al Día' de TRECE. Los participantes han destacado la importancia de un documento del Vaticano que abre la mirada sobre cómo el deporte puede ser una actividad humana, educativa y evangelizadora, permitiendo transferir sus valores a la vida de fe.

Una competición basada en la excelencia conjunta

Lejos de centrarse únicamente en la victoria, la visión cristiana del deporte subraya su valor formativo. Como ya señalaba San Pablo a los Corintios con sus metáforas deportivas, esta actividad ayuda a la formación del carácter. Incluso en procesos de discernimiento religioso se invita a practicarlo, ya que ayuda a estar en calma y fomenta la introspección, convirtiéndose en parte de la relación con Dios.

Se ha puesto como ejemplo la histórica rivalidad entre Nadal y Federer. La define como “una rivalidad muy bonita” en la que no se buscaba aplastar al contrario, sino “una búsqueda de excelencia conjunta”. Según explica, esta perspectiva cristiana nos ayuda a entender que el deporte nos enriquece mutuamente: “Si me hace mejor a mí, yo te hago mejor a ti, aunque seamos rivales en la pista”.

Si me hace mejor a mí, yo te hago mejor a ti, aunque seamos rivales”

Este enfoque también enseña que la derrota y la victoria forman parte de un proceso. Se ha recordado la anécdota de un jugador de los Milwaukee Bucks que, tras ser eliminado en los playoffs, respondió a un periodista que le acusaba de fracasar: “¿A usted le ascienden todos los años en su trabajo?”. La lección es que en la derrota también se puede encontrar un profundo crecimiento humano.

Las 'oscuridades' del deporte y el testimonio cristiano

En la tertulia también se han abordado las “oscuridades” que amenazan al deporte. Cuando el foco se pone exclusivamente en ganar a costa de todo, surgen problemas como el dopaje, el dinero, las trampas o el transhumanismo, que atentan contra la dignidad y el cuidado de la persona. Por ello, es crucial el papel de los responsables de clubes y colegios para mantener el foco en lo educativo.

Frente a estas sombras, el deporte también emerge como un poderoso instrumento para construir la paz, como simboliza la clásica tregua olímpica. Es uno de los pocos ámbitos donde “personas muy distintas se unen”, superando diferencias culturales e incluso conflictos bélicos. En este contexto, cada vez más deportistas se manifiestan públicamente como cristianos, dando testimonio de fe y viviendo los valores del Evangelio en el vestuario y en el terreno de juego.

La derrota y la victoria forman parte de un proceso”

La pastoral del deporte, un nuevo horizonte en España

Para potenciar esta visión, la Conferencia Episcopal Española ha creado una comisión de pastoral deportiva dentro de su área de Educación y Cultura. Este grupo de trabajo ha logrado la aprobación de su plan trienal y arrancará con una primera jornada el próximo 8 de abril en Madrid, con el objetivo de ayudar a instituciones y colegios a integrar la visión cristiana en la práctica deportiva.

La misión de esta pastoral es clara: si el deporte es una actividad humana, la espiritualidad también debe cuidarse. Los expertos defienden que, al igual que existen psicólogos y nutricionistas, debe haber un espacio para el cuidado espiritual del deportista. Esto incluye desde el acompañamiento personal hasta la creación de espacios para la oración en grandes eventos, como ya ocurre en la Villa Olímpica.

Se ha recordado la figura, ahora en desuso, de los capellanes de los equipos de fútbol, que ejercían como acompañantes y psicólogos. Un precedente histórico que demuestra que la atención espiritual siempre ha tenido un lugar en el deporte de élite, ayudando a los atletas a “dar lo mejor de sí mismos” y a poner en manos de Dios su esfuerzo y su talento.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.

nuestros programas

ECCLESIA ALVARO SAEZ

Ecclesia

Con Álvaro Sáez

Domingos a las 13:00h

Visto en ABC

Tracking