COPA ÁFRICA
Continúa el surrealismo a raíz de la final de la Copa de África: piden la detención del colegiado y acusan a Senegal de hacer magia negra
El diputado marroquí Mohamed Simou exigió la detención inmediata y el procesamiento judicial del árbitro congoleño Jean-Jacques Ngambo Ndala

El colegiado Jean-Jacques Ngambo Ndala junto a los seleccionadores de Marruecos y de Senegal
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La final de la Copa de África del pasado domingo no deja que dar noticias. Primero, la amenaza de Senegal de abandonar el encuentro ante Marruecos a raíz de las decisiones arbitrales. Después, el fallo de Brahim en el famoso penalti a lo 'Panenka', por el cual se vio obligado a pedir disculpas a su país. Personalidades como Luis Enrique o Sergio Ramos han salido en defensa del jugador del Real Madrid, pero también ha recibido la dura crítica del exseleccionador marroquí Hervé Renard.
Al día siguiente de la final, Marruecos señaló que iba a pedir a la FIFA que investigara la actuación de la expedición de Senegal con ese amago de retirada.
Y lo último llega desde la política marroquí. El diputado Mohamed Simou, durante una sesión parlamentaria reciente, exigió la detención inmediata y el procesamiento judicial del árbitro congoleño Jean-Jacques Ngambo Ndala.
Su argumento principal es que el árbitro cometió una negligencia grave al permitir que el partido se reanudara después de que los jugadores de Senegal abandonaran el campo como protesta.
Pero Simou fue más allá. En su intervención, acusó al equipo de Senegal de haber utilizado "magia negra" o rituales misteriosos para influir en el resultado, vinculando estas supuestas prácticas con el momento en que los jugadores se retiraron al vestuario. Según el diputado, esto fue lo que provocó el inusual fallo de Brahim Díaz desde los once metros.
Otro motivo por el que la final fue noticia fueron las imágenes de los recogepelotas intentando coger la toalla de Mendy, portero de Senegal, durante algún instante del encuentro.
En lo deportivo, Senegal se llevó el título a su país gracias a un gol de Pape Gueye en la prórroga.