Imparables

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José Melero y Fran Simón

Solo en COPE.ES

"En las Tres Mil Viviendas se esconden algunos de los delincuentes más perseguidos de España”

El periodista sevillano Álvaro García relata su experiencia en uno de los barrios más peligrosos del país

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Tiempo de lectura: 2' Actualizado 10:50

Como consecuencia de la fama o de la realidad, Las Tres Mil Viviendas de Sevilla lidera todos los rankings publicados en Internet como el barrio más peligroso de España. Lo que poca gente conoce es que está compuesto por seis barriadas pertenecientes al Polígono Sur. Y de estas barriadas, las verdaderamente conflictivas son la de Murillo y Martínez Montañés, conocida también como “Las Vegas”. Pese a que las administraciones locales invierten cada año en el distrito importantes partidas presupuestarias, los resultados no llegan. 

En “Imparables” hemos contactado con Álvaro García, uno de los periodistas de la capital hispalense que mejor conoce las entrañas de esta barriada: “El tráfico de droga es lo que predomina. Utilizan los pisos para sus grandes plantaciones de marihuana que ponen en peligro la vida de otros vecinos por estar enganchados a la red eléctrica. Y hay que recordar que en Barcelona se quemó un edificio por motivos parecidos.” Pisos marihuana que, como cuenta el periodista, no están a nombre de ningún particular, ya que abandonaron hace años el inmueble, siendo ocupados ilegalmente por estos traficantes: “Esto hace que cuando la policía accede a la vivienda para iniciar un registro, nunca hay nadie en la casa, por lo que no se les puede meter mano.”

Una realidad que cuenta con la complicidad de vecinos, fuerzas de seguridad y clase política, que optan sin embargo por mirar hacia otro lado: “No se pueden manifestar, porque son peor que la mafia, te amenazan incluso delante de la policía. Son gente que entran y salen de prisión. Se ríen de los agentes y de los vecinos.”

Los hogareños del lugar viven entre el miedo y la resignación: “La mayoría no se pueden marchar por falta de recursos. Otros en cuanto tienen la ocasión se van. Si te das un paseo por la zona ves todo abandonado, viviendas sin mantenimiento alguno, casi todos están enganchados a la corriente de luz. De hecho, recientemente se publicó un estudio que revelaba que el 90% de los vecinos del Polígono Sur están engachados, con lo peligroso que es.”

Acceder al barrio es una operación de alto riesgo, y que ha experimentado Álvaro García: “Una vez entras, no sabes lo que te puedes encontrar. Todo el mundo te mira con recelo. Cuando ven un coche o una cara nueva te van siguiendo a pie, en moto, con otros vehículos... siempre sospechan que puedas ser un policía o algún periodista.” Y es que, tal y como cuenta el periodista, a estos clanes no les interesa que la realidad se conozca en los medios de comunicación: “No quieren que se hablen de ellos. Ten en cuenta que en las Tres Mil se esconden los principales traficantes de drogas, ladrones de comercios... por eso no quieren que las instituciones o la policía pisen por allí.”

Muchos de los vecinos que incluso hace décadas que abandonaron el barrio, no consiguen pasar página, ya que las viviendas siguen siendo de su propiedad pese a estar ocupada por mafiosos: “Yo conozco casos de personas a los que la administración aún les demanda año a año el cobro del IBI, que no tienen más remedio que abonar para que no les embarguen. Cuando estos antiguos vecinos renuncian al piso ante las instituciones, éstos les dicen que para renunciar tienen que previamente acceder a la vivienda. Pero los vecinos no se atreven por miedo a represalias.”

Un fenómeno el de las Tres Mil Viviendas que, de manera progresiva, se está extendiendo por otros barrios sevillanos como Los Pajaritos, considerada la zona más pobre de España, o Torreblanca, lo que está generando pavor entre sus gentes.

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