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La constante superación de una joven con Síndrome de Down para alcanzar su sueño

Beatriz acaba de iniciar su carrera universitaria en informática 

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Tiempo de lectura: 2'Actualizado 12 sep 2019

Beatriz Aparicio camina firme en la vida para lograr su objetivo de trabajar como recepcionista o auxiliar administrativo. Su sueño es trabajar en la entidad bancaria de Bankia, ubicada en las proximidades de su vivienda. Beatriz es una de las 35.000 Síndrome de Down que hay en nuestro país. El pasado tres de septiembre fue un día muy especial para ella, ya que ingresó en la Universidad Pontificia Comillas de Madrid para iniciar sus estudios universitarios, en su caso de informática: “Los primeros días han sido muy buenos”, ha relatado. “El primer día nos recibieron con varias conferencias, me dieron una carpeta negra y luego me presentaron a Javi, mi tutor. Somos doce compañeros en clase.”

Llegar a la Universidad requiere esfuerzos para todos. Para Beatriz, el sacrificio es doble. No obstante, desde una edad temprana mostró su intención de estudiar a su familia que, tal y como nos ha contado, siempre le apoyó en todo lo que fuera necesario: “Se lo comentaba a mi familia y no me pusieron ningún problema.” Y es que para estas personas, sentir el respaldo de su entorno es esencial para su crecimiento personal. Desde sus primeras etapas escolares, contó con el apoyo de sus compañeros: “Me ayudaban en todo lo que necesitaba.”

Antes de ingresar en la Universidad, Beatriz realizó una serie de cursos de Arte, Cultura y Comunicación en FOCUS, el programa de formación post obligatoria de Down Madrid. Tras años de esfuerzo y sacrificio, asegura ser consciente de haberse convertido en un referente para el colectivo. Y es que las metas de Beatriz no quedan aquí. A día de hoy vive en casa de sus padres. Aspira, al igual que sus hermanos, a independizarse: “Mis tres hermanos ya no viven en mi casa. A mi me gustaría irme con mis amigos a vivir.”

Lo tiene claro, aunque reconoce que las tareas domésticas aún no las termina de dominar: “Lo de cocinar o planchar se me da un poco peor, pero eso se aprende.” Un nuevo obstáculo de los que ya está acostumbrada a superar.

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