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Artesanos de la fe

Artesanos de la fe

Con Mario Alcudia

Los viernes, cada 15 días

    La emocionante historia de Rocío Fumanal tras el accidente de tráfico que la dejó parapléjica y cambió su vida

    Su fe, la confianza plena en Dios, le ha hecho seguir adelante, y ser capaz de ver esa luz para comprender que hay otras metas

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    Tiempo de lectura: 2'Actualizado 03:19

    En este primer programa de la segunda temporada de ‘Artesanos de la Fe’ nos ofrecerá su testimonio Rocío Fumanal, una joven de 22 años que en 2018 decidió participar como monitora en un campamento de verano de su parroquia. La furgoneta en la que viajaba sufrió un accidente que cambiaría su vida, ya que la dejó parapléjica. Rocío nos contará cómo a partir de ahí ha tenido que aprender a enfrentarse una realidad que nunca hubiera pensado. Su fe, la confianza plena en Dios, le ha hecho seguir adelante, y ser capaz de ver esa luz para comprender que hay otras metas.

    Con 21 años, Rocío Fumanal compaginaba sus estudios de Educación Infantil con su trabajo en una guardería. Además, se sacaba un dinero extra como azafata de conferencias, como peluquera a domicilio o cuidando a los niños en la Misa dominical de la madrileña parroquia Fuente del Fresno.

    Pero todo se acabó, también su relación con Dios, tras sufrir un accidente de tráfico cuando se disponía a colaborar como monitora en el campamento de verano de su parroquia. "Íbamos seis personas en la furgoneta, pero yo solo resulté herida. Me quedé atrapada y no podía salir, como las demás, a pedir ayuda", rememoraba la joven para Alfa y Omega.

    Sin embargo, Rocío se sintió confortada en su soledad por su madre, que "falleció cuando yo tenía dos años. Sentí que estaba a mi lado y me daba un abrazo muy fuerte. Para mí fue una señal, como que ella me cedía a mí, de alguna manera, esa segunda oportunidad en la vida que ella no pudo tener", asegura.

    Tras el abrazo, entre el amasijo de hierros, Rocío perdió la consciencia. "Lo veía todo blanco, como una luz. Por un momento, pensé que estaba en el cielo" y "yo solo repetía las palabras de la Virgen: “Hágase en mí según tu Palabra”". Pero entonces "me desperté y me di cuenta de que no podía mover las piernas". La joven se quedó parapléjica y estuvo ocho meses ingresada en el Hospital de Parapléjicos de Toledo.

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