Tres testimonios a favor de la vida y la familia: Ibeth, Chema y Águeda
En 'Mediodía COPE' hemos contado con los testimonios de una madre joven, una familia numerosa y una enferma de ELA

Tres testimonios a favor de la vida y la familia: Ibeth, Chema y Águeda
Madrid - Publicado el - Actualizado
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En 'Mediodía COPE' hemos conocido a Ibeth. Tiene 30 años, es peruana y lleva en España desde 2009. Se quedo embarazada y el médico le puso directamente sobre la mesa dos carpetas llenas de folletos: la primera tenía ya preparados los formularios para ir directamente a abortar. En la segunda, la alternativa: trípticos de asociaciones que podían ayudarla y apoyarla en caso de que quisiese tener al bebé.
Ibeth no quería contárselo a su madre, por lo que pudiera decir. Tenía miedo de que le echase en cara que se hubiese quedado embarazada o, incluso, que le dijese que no debía tener el niño. Otro de sus miedos era el trabajo: tenía un contrato temporal y sabía que no le renovarían cuando supiesen de su estado. Además, se encontraba sola porque el padre del niño estaba en su país poniendo en orden sus papeles.
La ayuda la encontró en una asociación católica, 'El Fruto de tu Vientre'. Con su apoyo, Ibeth consiguió otros contratos y con el paso del tiempo se fue a vivir con su bebé y el padre de su niño. Una decisión de la que no se arrepiente.
En Madrid hemos conocido a Chema y Lourdes, un matrimonio joven que tiene ya cuatro hijos: Chema, de 11 años; Marta, de 9; Mariana, de 8; e Íñigo, que tiene 6. Ahora están pensando en acoger.
Por último, en 'Mediodía COPE' hemos conocido el caso de Águeda. Lleva 26 años casada con Alejadnro y jutnos han tenido 3 hijos. Su testimonio de vida y familia es muy diferente: ella fue diagnosticada hace 12 años de ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica), por lo que necesita ayuda para todo las 24 horas del día. Dice su marido, Alejandro, que hay gente que parece muy feliz pero tiene el corazón muy enfermo. A ella le pasa justo al revés: está muy enferma pero su corazón es muy feliz.
Por eso, para Águeda, la ley de eutanasia es una solución hipócrita para su problema. Una solución que la única alternativa que da “es quitar a los enfermos de en medio”, como ella misma dice.



