Pilar G. Muñiz: "No tenemos gran dependencia energética rusa pero es difícil evitar los efectos de una guerra"
El monólogo de Pilar García Muñiz, en 'Mediodía COPE'

Pilar G. Muñiz: “No tenemos gran dependencia energética rusa pero es difícil evitar los efectos de una guerra”
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Superando los 120 dólares. En ese precio está ahora mismo el barril de Petróleo Brent. Es el precio más alto desde marzo de 2022, cuando se inició la invasión de Ucrania. Es casi el doble de los que se pagaba hace un año
Precisamente la guerra está detrás de esta subida porque Europa ha decidido cortar dos tercios del petróleo que exporta de Rusia y solo mantiene el oleoducto de Hungría. Esto altera de lleno al mercado porque obliga a buscar fuentes alternativas. Pero además de la incertidumbre en Europa, también hay que sumar un incremento importante de la demanda desde China. Un país que, ahora mismo, está reabriendo de nuevo sus ciudades y su industria tras haber pasado un brote de covid provocado por la variante ómicron.
Ni qué decir tiene que esta subida del barril de petróleo se reflejará en breve en los surtidores de gasolina o diésel y que puede acabar de comerse en poco tiempo la bonificación de los 20 céntimos que mantiene el gobierno.
Por otro lado tenemos el gas, que sigue un camino parecido al petróleo por la guerra. Rusia acaba de cortar el suministro a los Países Bajos. El mercado busca alternativas y esto influye directamente en la factura de electricidad, ya que parte de la energía se produce en centrales cuyo combustible es gas.
Hoy estamos pagando a más de 200 euros el megavatio hora, a 213 exactamente. Sin embargo, para consolarnos podemos pensar que Mayo ha sido el mes con el precio medio más bajo de la luz desde que se inicio la Guerra, 190 euros. Después de los precios que hemos visto este año, hasta nos parece barato, pero la verdad es que es 4 veces más caro que hace un año.
Hace ya 18 días que el Gobierno aprobó topar el precio del gas destinado a la producción de electricidad para rebajar la factura pero parece que Bruselas no tiene tanta prisa por dar la luz verde y todavía seguimos esperando. Por lo pronto, mayo lo vamos a pagar como siempre, a precio de oro.
Con estos antecedentes no puede extrañarnos el informe que hoy publica el Banco de España. El boicot Europeo a la economía rusa puede rebajar en casi 2 puntos el crecimiento del PIB y puede hacer subir los precios al rededor de un 1%.
El informe destaca que, en líneas generales, los sectores más afectados serían "aquellos más intensivos en el uso de energía, como son el transporte, las manufactura pesada o la industria química, mientras que el efecto sería más limitado para los sectores de servicios".
Según el Banco de España, nuestra economía sufrirá menos que la de países más industrializados como Francia o Alemania. Ya hemos dicho más de una vez que no tenemos tanta dependencia de Rusia en materia energética. Aún así, esto no es ningún consuelo porque en un mundo globalizado ya estamos comprobando que es muy difícil escapar de los efectos económicos de una guerra, sobre todo en plena Europa.



