Continuamente en camino
Hoy comienza en Roma el primer consistorio de León XIV, con la asistencia de todos los cardenales, incluso los sin derecho a voto

Escucha La Firma de José Luis Restán de este miércoles 7 de enero
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Hoy da comienzo en Roma el primer consistorio del pontificado de León XIV. Están convocados todos los cardenales del mundo, también aquellos que, por edad, no tendrían derecho a voto en un Cónclave. El Papa quiere escuchar su parecer sobre los grandes temas que afronta la Iglesia en este momento, y también rezar juntos y convivir durante dos días. Con cierta dosis de exageración algunos vaticanistas anuncian que hoy comienza realmente el pontificado del Papa Prevost, una vez cerrada la puerta santa del Jubileo convocado por Francisco y habiendo asumido ya los compromisos que dejó en el aire su predecesor, León XIV tendría ahora las manos totalmente libres para diseñar su ruta. Hay algo de verdad en esto, pero conviene no exagerar.
En estos meses hemos podido ver claramente la fisonomía del nuevo Papa: misionero y hombre de gobierno; dispuesto a emprender nuevos caminos siempre arraigados en el cuerpo de la Iglesia con su dimensión histórica e institucional; con el empeño de custodiar la unidad, no en sentido político sino en torno a la confesión de la fe; despierto frente a los nuevos desafíos tecnológicos y, sobre todo, antropológicos; y con un estilo de mesura y precisión que refleja algo que subrayan sus hermanos agustinos, su “extraño equilibrio”.
Pero es verdad que el pontificado puede tomar ahora velocidad de crucero en aspectos de gobierno, y también el desarrollo de su propio magisterio. Que esta etapa comience con un consistorio de dos días es significativo. Como lo son los temas planteados: primero la evangelización, en un mundo convulso como hacía tiempo; después la cuestión de la “sinodalidad”, que requiere profundización y precisión; y el gran tema de la liturgia, en torno al cual siguen abiertas heridas profundas en algunas latitudes. Ayer León XIV dijo que “amamos y anunciamos a un Dios que nos vuelve a poner continuamente en camino”. La reunión que comienza hoy es un paso, importante, pero sólo un paso.



