
El misionero, Enrique Montes junto a Expósito en la base iraquí.
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Enrique Montes es misionero en Irak donde Daesh plantea a los cristianos tres opciones: morir, marcharse o pagar un impuesto y quedarse
Enrique Montes es misionero en Bagdad, y no es el único de su familia que es misionero, de seis hermanos, tres son sacerdotes, misioneros, lejos de su Argentina natal. Enrique es vicario en Bagdad, su hermano Luis, misionero en Erbil. Ambos saben lo que es vivir en peligro y, pese a todo, difundir amor y esperanza a una población que sufre y mucho, a esa minoría cristiana porque "esto ha sido un genocidio. Daesh quería eliminar a cristianos y yazidíes".Pese a esas dificultades los cristianos que aún resisten en Irak, en Bagdad intentan ser buenos cristianos, "no todas las personas pueden participar en la misa por temor, no tiene abiertas las calles de Bagdad para poder ir a los sitios" cuenta el sacerdote que señala nunca pierden la fe, la esperanza, "siempre hay esperanza, Dios pone límites a los que quieren destruir a la Iglesia. Para ayudar, en primer lugar la oración, quien reza está haciendo un acto de humildad, está pidiendo a Dios yo no puedo hacer esto y pide ayuda; en segundo lugar hacer lo que hay que hacer, si un niño tiene que obedecer que lo haga, si un hombre debe ir a trabajar y ser fiel a su mujer, que lo haga, haciendolo ayuda a los cristianos perseguidos, ayuda a la paz... Y difundir las noticias, que se conozca lo que está pasando para que se pueda ayudar y por último, la ayuda económica, un solo euro no viene mal. Tiempo atrás, un señor mandó un dolar a mi hermano y después le escribió, me da vergüenza he enviado un solo dolar y mi hermano le dijo, de ninguna manera, con un dolar podemos dar leche a un niño". 'La Tarde' ha permitido que Enrique Montes pudiera hablar con su hermano Luis, misionero en Erbil, otro punto caliente de la geografía dominado por el Daesh,"estamos con mucha esperanza de poder volver a Mosul, los ánimos han cambiado, la parte más difícil es la parte donde están atrincherados los terroristas. Las imágenes son muy duras, tristes ver la Iglesias, quemadas, profanadas, ver como las utilizan como campo de tiro"."Ahora quedan las bombas, y es algo muy costoso. Duele ver como están las casas, las iglesias, pero está más cerca el poder volver" señala Luis Montes.



