Javier Quintero, psiquiatra, avisa sobre las personas tóxicas: "Te pueden quitar casi un año de vida"

Un reciente estudio ha desvelado que las relaciones tóxicas aceleran nuestro envejecimiento biológico, un hecho que el psiquiatra analiza en 'La Tarde' 

Pilar Abad Queipo

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Un reciente estudio ha encontrado una conexión sorprendente: las personas tóxicas pueden acelerar nuestro envejecimiento biológico.

Los investigadores han observado que quienes conviven con personas negativas, hostiles o pasivo-agresivas tenían una edad biológica hasta 9 meses mayor que otras personas de su misma edad. Sobre este tema ha hablado el psiquiatra Javier Quintero en 'La Tarde' de COPE, con Pilar García Muñiz.

El origen está en el estrés

Según ha explicado el experto sobre si esta afirmación tiene sentido desde el punto de vista psiquiátrico, la respuesta de Quintero es clara: "Tiene mucho sentido desde el punto de vista médico y vital". 

El psiquiatra explica que una relación tóxica "te puede condicionar una situación de estrés mantenido", y este estrés, a su vez, "provocar un estado proinflamatorio que va degenerando" las células.

 De hecho, destaca que el estudio llega a "buscar marcadores biológicos que hablan de cómo el estrés y la inflamación acaban acelerando el envejecimiento celular", de ahí la conclusión de que "una persona tóxica te va a quitar casi un año de vida".

Aunque el término "persona tóxica" se ha popularizado, Javier Quintero matiza que lo más correcto es hablar de "dinámica o relación tóxica", ya que la toxicidad reside en "la forma de relacionarse". Según el experto, son personas que "sustraen energía", haciendo que los demás se sientan "pequeños, incómodos, culpables". 

El psiquiatra insiste en que no existe un "trastorno de la personalidad tóxica" en psiquiatría, pero sí se identifican "dinámicas muy tóxicas en las relaciones interpersonales".

¿Cómo detectar una relación tóxica?

Estas dinámicas pueden aparecer en cualquier ámbito: pareja, amigos, familia o trabajo. La señal de alarma más importante, según Quintero, es una pregunta muy sencilla: "¿Cómo te quedas después de estar con esa persona?". 

Lo ideal es que las relaciones sumen, o que al menos te dejen "igual de como llegaste".

Cuando te separas sientes alivio, son auténticos sumideros de energía"

Javier Quintero

Psiquiatra

Con las personas tóxicas, "ocurre todo lo contrario, que cuando te separas sientes alivio, son auténticos sumideros de energía", afirma el doctor. Estas personas, explica, "trabajan mucho la sensación de culpa", haciendo responsables a los demás de su propio malestar.

 Su comportamiento no nace de la empatía, sino que es "una dinámica sostenida en el tiempo", una "forma de ser o estar en el mundo" que no tiene que ver con un mal momento puntual.

Para ayudar a los oyentes de 'La Tarde', Pilar García Muñiz ha propuesto un breve test de tres preguntas para identificar si tienen cerca a alguien que les roba la energía.

 Las preguntas invitan a reflexionar sobre si, tras hablar con esa persona, uno se siente más cansado; si esa persona nunca tiene la culpa de nada; o si el simple hecho de ver su nombre en el móvil ya genera tensión o pereza

Para Quintero, responder afirmativamente a dos o tres de estas preguntas es una señal de que la relación "no es sana" o no es todo lo que debería.

¿Qué hacer si detectamos una relación así?

Una vez identificado el problema, Quintero aconseja "empezar a relacionarnos distinto". Compara la situación con un bombero que no puede entrar a un fuego sin protección. "No entres en el fuego con chanclas y bañador", recomienda. 

La clave es "pertrecharnos", lo que implica "dosificar la relación", ya sea distanciando los encuentros o reduciendo su duración, y "seleccionar qué temas podemos tratar o no con determinadas personas".

La situación se complica cuando se convive bajo el mismo techo con una persona tóxica. En estos casos, Quintero sugiere intentar comunicar cómo nos afecta su comportamiento: "Oye, esto que estás haciendo, esta dinámica que estás llevando no me sienta bien". 

Sin embargo, admite que es complicado, ya que estas personas "juegan mucho con los silencios culpables" y la manipulación. La voluntad de cambio es fundamental.

Alguien que puede y no quiere no lo va a hacer"

Javier Quintero

Psiquiatra

El psiquiatra lo resume de forma contundente: "Si la otra persona quiere cambiar, tenemos todo el camino y todas las posibilidades de hacerlo, pero alguien que puede y no quiere no lo va a hacer". Finalmente, sobre la famosa frase "somos el promedio de las 5 personas con las que más nos relacionamos", Quintero opina que, aunque no es una fórmula matemática, sí "es cierto que nosotros tendemos a imitar conductas y a repetir las dinámicas en las que nos encontramos". Las emociones, concluye, "se van a contagiar".

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.