La historia del equipo de rugby que nació a punta de pistola

La vida de Tristán Mozimán 'Chucho' cambió para siempre gracias a este deporte y la amistad inesperada que surgió gracias a él en la prisión de El Dueso

Audio

 

COPE.es

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 18:46

Esta historia comienza un día de San Valentínun 14 de febrero en Santander… Se estaba terminando el Día de los Enamorados de 2018 y, a las puertas de una discoteca, nuestro protagonista se encuentra cara a cara con un hombre que le apunta directamente con una pistola a la cabeza. Está dispuesto a entrar cueste lo que cueste a buscar a una persona y ajustar cuentas con él. Durante unos instantes terribles, el protagonista de esta historia, encargado de la seguridad del local… decide no apartarse y tratar de razonar con este hombre armado, que está fuera de sí, bajo los efectos de alguna droga y decidido a entrar.

Transcurre un minuto y medio eterno, en el que el protagonista de esta historia intenta convencer al otro hombre para que no dispare… Tras ese minuto y medio de alta tensión, aparece un coche de policía para arrestar al hombre que lleva la pistola y se lo llevan directamente a la prisión de El Dueso, en Santoña. “Chucho”, que es nuestro protagonista, decide que puede ayudar a esta persona y recupera un viejo proyecto: crear un equipo de rugby en El Dueso para trasmitir los valores de este deporte a los presos. Eso sí, pone una única condición: que la persona que le encañonó aquel día esté en el equipo.

Nuestro protagonista estaba tan seguro de los valores que trasmite el deporte y, en concreto, el rugby… que quiso tener en su equipo a la persona que aquella noche pudo haberlo matado. ¿Y qué paso después? Que el director de la prisión le dice a este preso, que se llama Iván, que si quiere entrar en el equipo, y éste dice que sí. Dos meses después de encañonarle, se encuentran y se funden en un abrazo. Desde ese momento, se hacen muy amigos. Tristán Mozimán “Chucho”, entrenador de rugby, nos lo cuenta en primera persona en 'La Tarde'.

Lo más