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De Haro a las 17h: "Gdansk es una página gloriosa de la reciente historia de Europa" 

La ciudad polaca de Gdansk, Premio Princesa de Asturias de la Concordia

Fernando de Haro

'La Tarde'

Madrid

Tiempo de lectura: 2Actualizado17:26

"A mediados de los años 80 hice mi primer viaje a Roma. Entonces conocí a un grupo de amigos que en la capital italiana daban apoyo al sindicato polaco Solidarnosc. Recuerdo con que orgullo llevé mucho tiempo una solapa del sindicato que luchaba por la libertad bajo un régimen comunista. No había caido todavía el muro de Berlín. Hoy le han dado el Premio Príncipesa de Asturias por ser un "símbolo histórico y actual de la lucha por las libertades cívicas frente a la intolerancia y la opresión".

En los astilleros de Gdansk nació Solidarnosc, un fenómeno originalísimo. Nace en agosto de 1980 como el primer sindicato independente del bloque soviético. Después de la primera visita del Wojtyla a Polonia en el 1979 comenzaron las primeras huelgas. Al frente de esas protestas estaba el electricista Waguesa, que lejos de buscar una confrontación abierta, rechazaba la violencia y buscaba la negociación. Solidarnosc usaba las huelgas y otras acciones de protestas para intentar forzar el cambio en las políticas gubernamentales

La revolución que había empezado en Gdansk se fue extendiendo por todo el mundo. El Gobierno Polaco, presionado por Moscú,. recurrió entonces a una ley marcial durísima que aplicó a partir de 1981. Los líderes de Solidarnosc fueron arrestados en Gdansk. Hasta finales de los años 80 tuvo que trabajar en la clandestinidad. En algún momemto más de 10.000 miembros del sindicato fureon arrestados de un solo golpe. Era la historia de David contra Golliat

Con crisis económica golpeo con dureza Polonia, Solidarnosc en 1988 volvió la lucha, a las huelgas. Y con mucho sacrifico, con mucha represión, consiguió no solo importantes avances para la libertad sino que incluso consiguió en 1989 unas elecciones relativamente abiertas, algo que bajo el comunismo era impensable. Los historiadores destacan que en Gdan y en Solidarnosc había un método especial de lucha. 

Alguno de los protagonistas de esa lucha explicaban que su método era mirar a la cara a los adversarios, nunca ceder a la cosificación del poder que reduce a los otros a cosas. El método de lucha de Solidarnosc en Gdansk estaba hecho de paciencia y de mucha reflexión. Todavía se siguen leyendo con mucho gusto a los pensadores que estaban con los obreros, por ejemplo a Mazoviezky. Gdansk era el centro de unas protestas, pero era tambien una centro de reflexión muy pegado a la experiencia en la que se pensaba sobre el sentido del trabajo y de la vida. 

Es de agradecer que con este Premio de la Fundación Princesa de Asturias, nos haga volver a mirar está página gloriosa de la reciente historia de Europa.