Juanjo Jiménez, mecánico: "Hay coches que gastan más a 110 km/hora que a 120 porque el fabricante lo ha querido así, sobre todo en modelos más antiguos"
Juanjo Jiménez, mecánico con 20 años de experiencia, explica a Pilar García Muñiz las claves para ahorrar combustible que no todos los conductores conocen
Madrid - Publicado el
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El precio de los carburantes sigue siendo una de las principales preocupaciones para los conductores, que buscan constantemente fórmulas para reducir el consumo. En 'La Tarde' de COPE, hemos puesto la fórmula para ahorrar lo máximo posible.
Para ello, Pilar García Muñiz ha entrevistado a Juanjo Jiménez, mecánico y dueño de un taller en Murcia, quien ha desvelado varios trucos y ha desmontado algunos mitos sobre el ahorro de combustible.
El 'engaño' de la velocidad
Uno de los puntos más sorprendentes de la conversación ha sido cuando Jiménez ha afirmado que no siempre circular a menos velocidad garantiza un menor consumo. Según el experto, en vehículos de cierta antigüedad, "hay coches que pueden gastar más combustible yendo a 110 kilómetros por hora, que a 120 dado que el fabricante lo ha querido así”.
Hay coches que pueden gastar más combustible yendo a 110 kilómetros por hora, que a 120"
Mecánico y dueño de un taller
Esta situación contrasta con los vehículos más modernos, cuya "electrónica muy avanzada" y gestión del motor sí garantizan que a menor revolución, menor sea el gasto. Para una conducción eficiente, Jiménez recomienda mantener una velocidad constante y, sobre todo, evitar frenazos y acelerones bruscos, ya que esa es "la mejor manera, sin duda" de optimizar cada depósito.
Claves de mantenimiento y conducción
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El correcto mantenimiento del vehículo es fundamental. Jiménez destaca la importancia de la presión de los neumáticos, ya que unas ruedas deshinchadas hacen que el coche "se sienta más pesado" y obligan a pisar más el acelerador, lo que se traduce en "unos euritos más de gasto por depósito". Su consejo es revisar la presión cada 3 o 4 meses o, idealmente, con cada cambio de estación.
En situaciones de atascos en grandes ciudades, el mecánico aconseja apagar el motor en paradas que superen los dos minutos, siempre que la batería esté en buen estado. Para coches fabricados a partir de 2010, recomienda usar el sistema Start-Stop, que aunque puede generar más desgaste en el motor de arranque y la batería a largo plazo, produce un "ahorro de combustible" inmediato.
El modo 'eco' en los coches modernos es otra herramienta muy eficaz, ya que "nos va a hacer que ahorremos muchísimo dinero en combustible". Respecto al aire acondicionado, confirma que su uso incrementa el consumo. Esto se debe a que el motor principal tiene que mover un compresor, un "motorcito" adicional que enfría el habitáculo.
En los coches nuevos, este compresor es de geometría variable y su rendimiento se ajusta a la temperatura, pero en los antiguos funciona en modo "todo o nada", generando siempre el mismo gasto extra al activarse.
El peso y la elección del coche
Además, el peso del equipaje influye "muchísimo" en el consumo. Jiménez lo explica de forma sencilla: "Es física pura, cuanto más pesa un elemento, más energía se necesita para moverlo". Por ello, recomienda viajar lo más ligero posible y evitar llevar peso innecesario, ya que él mismo nota la diferencia en su propio vehículo.
Es física pura, cuanto más pesa un elemento, más energía se necesita para moverlo"
Mecánico y dueño de un taller
A la hora de comprar un coche nuevo, el mecánico murciano rompe con "clichés aprendidos del pasado" como que el diésel siempre gasta menos. Ante la incertidumbre de las zonas de bajas emisiones (ZBE), su recomendación es clara: si no se va a circular por estas áreas, un coche de "combustión interna gasolina" es la mejor opción. Si, por el contrario, se necesita una pegatina ECO, aconseja optar por un vehículo híbrido de gasolina.
Aunque cada gesto individual pueda parecer un ahorro mínimo, la suma de todos ellos tiene un impacto notable. Según los cálculos de Jiménez, seguir estas recomendaciones puede suponer un ahorro de entre 100 y 200 euros al año, una cifra que "no está nada mal" en el contexto económico actual.
Este texto ha sido elaborado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.