La foto: “ Lloran los ojos de la Sebastiana sin lágrimas, torciendo el gesto"
Escucha la foto del día de Fernando de Haro

Madrid - Publicado el - Actualizado
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La foto que me ha llamado la atención hoy es de Victorino García Calderón que expone en Salamanca. La imagen, en blanco y negro, es una de las primeras que hizo Victorino: un retrato en primer plano. La protagonista es Sebastiana, una abuela con pañuelo negro a la cabeza del que salen algunos pocos pelos grises. Tiene la Sebastiana la cara ovalada y unas arrugas que parecen surcos profundos en torno a la boca. El tiempo sufrido ha cuarteado su piel, tres cauces salen de una comisura y muchos otros de la otra. La boca una grieta a la que no le quedan casi labios. La nariz larga y algo torcida cerca de los ojos. La frente grande y despejada. Y los ojos, dos charquitos de pena en el fondo de dos pozos. Lloran los ojos de la Sebastiana sin lágrimas, torciendo el gesto, con un dolor que parece tener siglos. Lloran y gritan en silencio los ojos de la abuela Sebastiana por sus nietos, por los amigos de sus nietos, por los amigos de los amigos de sus nietos. Porque sus nietos ya no están. Lloran los ojos de la Sebastiana por los inocentes humillados, obligados a trabajar desde muy pequeños, por los inocentes que no han jugado, por los inocentes que demasiado pronto han conocido la espada del tirano. El tirano que construía palacios en el desierto, que construía ciudades al borde del mar, que construía el gran templo, tenía miedo de los inocentes. El tirano sigue teniendo miedo de los inocentes, abusa de ellos, los prostituye. Y la Sebastiana no comprende porque sus nietos y los amigos de sus nietos tienen que sufrir. Porque el grito de la madre sin consuelo se sigue escuchando. Esos ojos, esos mares de pena, lloran por la incomprensible muerte, por el incomprensible dolor de los inocentes.



