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Los tipos de radares que nos multarán este verano

Pueden medir velocidades entre 20 y 300 kilómetros por hora o controlar hasta seis carriles en la misma dirección

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Iván Alonso
@Ivan_al1

Redactor de Informativos

Tiempo de lectura: 4'Actualizado 10:48

A la hora de ponerse al volante uno de nuestros principales “enemigos” son ellos, los radares de tráfico que nos tocan el bolsillo en las ocasiones más inesperadas. Han sido noticia esta semana porque el director de la Dirección General de Tráfico, Pere Navarro, ha confirmado una de las grandes leyendas que recorrían nuestras carreteras y que muchos se resistían a creer. No es otra que al menos un tercio de las cajas de radares que se ven por las carreteras españolas están vacías. Es decir: no multan. Así que vamos a hacer un poco de historia y conocer de dónde vienen, qué tipos de radares hay, sus anécdotas y sobre todo, a qué velocidad multan.

Este mismo verano una miniflota de drones ha reforzado a los 1.270 puntos de control repartidos por la península que pusieron solo durante el año pasado pusieron 2.314.000 denuncias por exceso de velocidad, la mitad de las multas que se ponen en las carreteras de nuestro país son de este tipo. 572.000 puntos del carnet se perdieron el año pasado por este motivo. Los radares llevan funcionando y poniéndonos multas en España desde el año 1970. Se instalaron en Madrid y Barcelona y estaban limitados a los 150 km/h.

Todos atribuyen a un piloto de carreras indonesio, Maurice Gatsonides este invento. Su historia es curiosa, fue un piloto de carreras obsesionado con controlar la velocidad a la que podía llegar con su monoplaza y fue en los años 50 cuando inventó un método un sistema que utilizaba el efecto doppler con un disparador automático de fotografías para poder saber la velocidad y la posición del vehículo cuando tomaba la curva. Como dato curioso, por cierto, hay que decir que fue una de las primeras víctimas de su propio invento al ser multado en años posteriores por su propia creación. El cazador cazado.

Desde entonces se perfeccionó el sistema y se han creado muchísimos tipos de radares. Los más conocidos son los fijos o los móviles pero hay bastantes más.

Radares de tramo: que son los que en lugar de medir la velocidad en un momento concreto, calculan la velocidad media en un tramo exacto, por ejemplo en un túnel.

También los radares ‘Mesta Fusion’, son los situados dentro de unas torres de unos cuatro metros de altura, que tienen varias cámaras y radares y que toman imágenes en alta definición enviando datos en tiempo real para controlar bastantes aspectos más que la velocidad. Estos nos multan también por cinturón, móvil, etc....

Muy parecido a lo que hace el famoso Pegasus, el helicóptero más temido de la Guardia Cívil. Son 12 los que patrullan por los cielos españoles poniendo multas de todo tipo y que tiene un margen de error del 10%.

Son tan precisos los tipos de radares que hay en nuestro país que la mayoría de ellos funcionan entre los -20 y los 60 grados, pueden medir velocidades entre 20 y 300 kilómetros por hora o controlar hasta seis carriles en la misma dirección. La potencia de su cámara puede lanzar flashes cada medio segundo y almacenar hasta 40.000 fotos. Pero ojo, que no todo el mundo odia o prefiere que no existan los radares. Hay algunas localidades en España por las que pasan carreteras comarcales muy transitadas y que llevan pidiendo durante años radares para controlar la velocidad de los vehículos. Y es que los vecinos de Olleros de Sabero y Matallanas de Torío en León han tirado de imaginación durante este 2019 y han situado a pie de carretera radares simulados para que los conductores reduzcan la velocidad. Algo así como los 'espantapájaros' tradicionales del campo pero trasladados a los viales. En el caso de Olleros se armó con una caja de cartón y un bote de refrescos y en el de Matallana de Torío, cansados de la velocidad de los vehículos se optó por situar un trípode de una cámara fotográfica con un servilletero en la zona superior. No multa, pero asusta. Se ideó por el agotamiento y el temor a la excesiva velocidad de los vehículos en tramos semiurbanos o urbanos y fueron fruto de la conversación previa, en una terraza o del debate vecinal.

Y parece que algo hicieron efecto. Como también lo hizo durante varios años otro radar, pero esta vez solidario, situado en la localidad cántabra de Santa María de Cayón. Los fondos que recaudaba se destinaban a familias necesitadas y, por ejemplo, durante 2017 casi 60.000 euros fueron repartidos procedentes de las multas por exceso de velocidad que captaron.

Otras de las cuestiones que más nos interesan es donde están los radares que más multan de toda España. Se encuentran en la A-44 de Jaen en el kilómetro 76 y en la Nacional 6 en Segovia en el kilómetro 59. Pero el que se está llevando la palma en los últimos meses es el situado en la A-5 en Madrid, entre los kilómetros 4 y 5 del Paseo de Extremadura. Uno de tramo que pone una media de 377 multas al día.

Además, depende de donde seas, de que comunidad autónoma, te va a multar más un tipo u otro de radar. En Madrid, por ejemplo, los coches camuflados de la Guardia Civil son los que más multas ponen y en Cataluña son los trípodes los causantes de la mayor recaudación entre los conductores.

Pero la pregunta más importante que todos nos hacemos es: ¿a qué velocidad multan los radares?

Varía depende de la velocidad. Si es inferior a los 100 km/h, la DGT indica que, en el caso de los radares móviles, éste no se activará hasta que dicha velocidad no exceda los 7km/ h el límite. Es decir, si se circula a 50 km/h, la multa se aplicará a los 58 km/h. Sin embargo, si el vehículo sobrepasa los 100 km/h la fórmula es diferente. En estos casos la DGT informa que se añadirá un 7% a la velocidad que indique la señal. De esta forma, para el límite de 120 los radares están programados para activarse a partir de los 128, 4 km/h.

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