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Correas: "Que tomen nota los que cambian las leyes y adapten el Código Penal a una nueva realidad"

Ángel Correas en su monólogo analiza la sentencia de La Manada

Ángel Correas

Ángel Correas

Presentador de 'La Mañana Fin de Semana' y 'Mediodía COPE Fin de Semana'

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 10:24

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Lo de La Manada de San Fermín fue violación. Así lo dictamina el fallo del Tribunal Supremo que pone punto y final a este proceso judicial aumentado las penas de 9 a 15 años para cada uno de los 5 acusados y 8 de libertad vigilada.

El de La Manada ha sido uno de los casos más mediáticos de los últimos años, con una presión social sin precedentes que se vio magnificada tras las primeras sentencias de la Audiencia Provincial y el Tribunal Superior de Justicia de Navarra. Ambas habían calificado los hechos como abuso y no como violación porque entendieron que no había intimidación o violencia.

Esto es precisamente lo que ha rectificado el Supremo por Unanimidad. Fue una violación con el agravante del trato vejatorio y actuación en grupo. La sentencia es firme y no cabe recurso

El fallo deja poco margen a la interpretación y se agradece que en este caso, los magistrados, hablen claro frente a la ambigüedad del Código Penal en estos casos y quizás ahora sea el momento de pensar en su reforma.

Quizás por esa ambigüedad, en este caso de La Manada siempre se ha echado en falta un criterio único de los jueces. Eso se plasmó en que en las sentencias anteriores en Navarra hubiera criterios tan dispares como que un juez abogara por absolver a los acusados y otro por la condena máxima de violación. Al final se optó por una sentencia, digamos que intermedia, que condenaba pero no a la máxima pena y eso fue echar todavía más gasolina al fuego en la calle

Ahora la novedad es que el fallo ha sido unánime, lo que, desde luego, deja menos margen a la discusión y al debate.

Otra característica del caso ha sido su enorme trascendencia social que se evidenció en la calle tras las primeras sentencias en Navarra. La indignación se convirtió en protesta y no faltaron quienes trataron de instrumentalizar todo ese movimiento e incluso cuestionaron la independencia judicial lanzando ideas de machismo en los jueces, justicia patriarcal, etc. Ahora, con esta sentencia del Supremo se dice aquello de que se ha hecho justicia

Y es así. Pero justicia también era en las primeras sentencias y justicia ha sido en la última, porque, llegados a este punto final hay que valorar todo el proceso en su conjunto para comprobar cómo el sistema funciona, incluso para quienes lo pusieron en duda aprovechando la coyuntura. Eso es lo que también evidencia este fallo del Supremo que hace doctrina.

En la práctica, los 5 miembros de La Manada fueron detenidos inmediatamente, minutos después de hacerse pública la sentencia. Han pasado su primera noche en la prisión de Sevilla.

A los 5 miembros de La Manada se les condena a pagar 100.000 euros de indemnización más las costas. No podrán acercarse en 20 años ni al lugar de trabajo de la víctima, ni a su domicilio ni a ningún otro lugar que pueda frecuentar.

Este es el fallo, ahora solo hay que esperar a que tomen nota los que deben de cambiar las leyes y adaptar el Código Penal a una nueva realidad. A ver si los políticos que hoy se felicitan por la sentencia, se dan por aludidos una vez que terminen de resolver los pactos, que entre otras cosas les elegimos y les pagamos para cosas como esta.

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