Así funciona la Unidad de Análisis del Comportamiento Delictivo

Una labor fundamental que permite determinar cuál es el perfil de la persona, o personas, que han cometido ese brutal crimen

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Tiempo de lectura: 2'Actualizado 19:19

En los últimos meses nos hemos visto desbordados por noticias de sucesos que, sin duda, nos han conmocionado. El crimen de la profesora Laura Luelmo en Campillo, en Huelva, la muerte de dos hermanos que fueron presuntamente asesinados por sus padres en Godella (Valencia), la brutal violación sufrida por una mujer portuguesa en la zona de la Rambla en Barcelona o las denuncias de varias agresiones sexuales grupales en diferentes puntos del país. Siempre que revisamos estos casos aparecen imágenes de la policía criminalística en acción, en busca de pruebas que conduzcan a su autor, pero existe otra unidad, más en la sombra, cuya labor es igual de importante: la sección de análisis del comportamiento delictivo. Una labor fundamental que permite determinar cuál es el perfil de la persona, o personas, que han cometido ese brutal crimen.

Esta semana, nos enfrentábamos a una información especialmente dura. El crimen de una mujer y su hijo a manos, presuntamente, de su expareja y padre del menor en una cueva en Tenerife. Fue el hijo pequeño, que logró escapar, el que dio la voz de alerta. Con tan solo 6 añitos estuvo deambulando por una zona cercana al Barranco del Infierno, donde estaba localizada la cueva, en Adeje, hasta que logró llegar a una zona habitada y pedir ayuda.La mujer y sus dos hijos habían llegado para visitar al padre durante la Semana Santa desde Alemania. La tarde del martes, él se ofreció a llevarles a un paraje natural en coche y, con mucha tranquilidad, les llevó hasta la cueva donde, supuestamente, habría cometido los crímenes.

Para conocer un poco mejor cómo funciona la Unidad de Análisis del Comportamiento Delictivo, 'La Mañana Fin de Semana' conversa con el capitán José Manuel Quintana, jefe de esa sección, que explica cómo funciona este departamento que analiza el comportamiento de los implicados en un hecho delicitivo para ayudar a las unidades de investigación.

“Trabajamos para nuestras unidades, como una herramienta más para ayudar, podemos aportar en la investigación”. El instructor de la investigación avisa si ven que se necesita ahondar en los comportamientos psicológicos, “fundamentalmente de la víctima, sobre todo con aquellas que presentan algún tipo de vulnerabilidad” explica el capitán.

Por ejemplo en el suceso de Tenerife, cuando se observa que el menor puede tener información clave, las unidades contactan con nosotros y nos desplazamos para formar equipo. A la hora de hablar, por ejemplo con menores, como en el caso del niño de Tenerife “hacemos una preparación previa, que es el 80% de nuestro trabajo, para ver cómo es la víctima y cómo podemos acercarnos a ella”. “En algunas ocasiones es muy complejo, sobre todo cuando son hechos muy traumáticos”.

“Afortunadamente el asesino serial que vemos en la tele es muy poco habitual y nos basamos en su historia previa, en toda la información que tenemos de él, de su entorno y de su comportamiento previo”.

El capitan Quintana afirma que lo que vemos en las series de televisión tiene similitud “solo a medias” con la realidad y el trabajo que desempeñan. “Encontramos similitudes en la base o en algunos procedimientos, pero lo que buscan estas series es exagerarlo y hacerlo más espectacular” concluye.

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