Boletín

"Se les llena la boca con la palabra fascismo pero obligan a suspender un concierto por no compartir ideas"

Ángel Correas, director de 'La Mañana Fin de Semana' analiza la actualidad de este domingo

Ángel Correas

Ángel Correas

Presentador de 'La Mañana Fin de Semana' y 'Mediodía COPE Fin de Semana'

Tiempo de lectura: 3'Actualizado 10:26

Audio

 

Marta Sánchez ha aparecido en los titulares de las últimas horas muy a su pesar. La noche de este viernes, la cantante tuvo que suspender un concierto en Badalona cuando un grupo de independentistas se dedicó a tirarle huevos y llamarla fascista. Marta Sánchez no es la candidata de ningún partido, no estaba dando un mitin. Pero tuvo que salir del escenario. ¿Por qué? Porque Marta Sánchez hace unos meses no tuvo complejos en ponerle una letra al himno de España y la emoción de millones de españoles fue inversamente proporcional a la indigestión independentista de algunos y eso no se lo perdonan. A muchos se les llena la boca con la palabra fascismo mientras obligan a suspender un concierto a huevazos porque la cantante no comparte sus ideas.

Dentro de una semana volveremos a las urnas, esta vez con la vista puesta en las elecciones Europeas, municipales y autonómicas.

En la última cita electoral de las generales hemos visto a Podemos pasar de tener un papel de aspirante a convertirse en actor secundario de los pactos con el PSOE. Sin embargo, en estos 4 años, la verdadera fuerza de Podemos y sus satélites políticos no ha radicado tanto a nivel nacional como a nivel local, donde sí han conseguido ocupar las alcaldías de importantes capitales de este país. Es ahora donde este modelo se la juega y se refleja en varias encuestas que hoy vemos en los diarios de tirada nacional.

En unos sitios, porque el PSOE mantiene el impulso de las generales y puede recuperar alcaldías como las de Zaragoza o La Coruña ahora en manos de partidos afines a Podemos.

En otros lugares porque han sido feudos tradicionales de un centro derecha que, aunque muy dividido, aspira a retomar el poder, como puede ser la alcaldía de Valencia y sobre todo Madrid que la izquierda mantiene gracias a la marca Carmena y donde la victoria de uno u otro signo podría depender de un puñado de votos.

Y también hay casos como el de Barcelona, donde Colau tiene como mayor amenaza a Esquerra y donde la política local se mezcla con la política nacional por medio del independentismo. Hay una diferencia entre que la capital de Cataluña este en manos de independentistas o no.

A nivel autonómico, la clave está en ver si el barco del PP esquiva los arrecifes que supondrían perder autonomías como Madrid o incluso Castilla y León. Al igual que en las generales, Ciudadanos sigue al acecho autonómico y será importante ver que pasa con VOX. Si retienen o no los votos del 28 de abril.

Justo dentro de una semana comenzaremos a salir de dudas. Por lo pronto está siendo una campaña más bien descafeinada. Lo cierto es que tanto mitin es demasiado para el cuerpo del españolito de a pié y hay que ser muy fan de la política para aguantar el tirón. Ánimo, ya falta poco.

Y para amenizar el cotarro tenemos los esperpentos nacionales. Mañana lunes, los presos independentistas que han sido electos como diputados recogen sus credenciales en el Congreso y el Senado previa autorización del Supremo. No podrán dar declaraciones ni mantener reuniones pero el espectáculo esta servido aunque la Policía o la Guardia Civil trate de evitar un circo mientras les custodian como presos preventivos que son.

En todo esto hay una clave importante que puede ocurrir. Recogerán su acta, el martes tomarán posesión pero no podrán votar en el Congreso, tampoco en una investidura, porque en función de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, pueden quedar suspendidos del ejercicio de sus funciones hasta que se resuelva su proceso judicial por rebelión. No es algo nuevo, Puigdemont y compañía ya fueron suspendidos como diputados autonómicos cuando se instruía la causa del Procés. Todo esto afectará al día de la investidura y al número de votos que puedan hacer falta para que Sánchez sea investido. Lo dicho, ánimo. 

Lo más