Tres meses después del brote de peste porcina, el origen del virus sigue sin aclararse: "Hay muchos focos y eso es lo que lo hace muy difícil"

Todas las hipótesis permanecen abiertas, incluida una posible fuga del centro de investigación cercano al foco

Pablo Alejandro Fernández

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El divulgador científico Jorge Alcalde advirtió en el programa 'La Linterna' de la COPE, presentado por Ángel Expósito, que el Ministerio de Agricultura aún no puede determinar con certeza de dónde salió el virus que rompió más de 30 años de protección en España. Los primeros jabalíes infectados aparecieron en noviembre de 2024 en Colcherola, Barcelona, a escasos kilómetros del Centro de Investigación de Sanidad Animal, lo que disparó las alarmas en el sector ganadero.

Un brote que rompe tres décadas de protección

España llevaba más de 30 años libre de peste porcina africana cuando apareció el primer foco. La noticia sacudió al sector ganadero, no solo por la devastación que causa este virus entre cerdos y jabalíes, sino por la ubicación del brote. Aunque la enfermedad no afecta a los humanos, su impacto económico es brutal. Los ganaderos observan con preocupación cómo, tres meses después, las autoridades siguen sin poder señalar una causa definitiva

 La sombra de una posible fuga de laboratorio  

Una de las hipótesis que cobra más peso es la de un incidente en el propio centro de investigación. Alcalde explica que la mayoría de los primeros jabalíes muertos aparecieron a muy pocos kilómetros del centro, y que durante los episodios de lluvias torrenciales en Cataluña hubo un dato revelador:

Se advirtió de un incidente relevante en el digestor de cadáveres de ese centro de investigación"

Jorge Alcalde

Divulgador científico

El problema, según el experto, es que falta "la pistola humeante": los análisis genéticos realizados hasta ahora no muestran una conexión directa entre el virus hallado en los jabalíes y las cepas utilizadas en el laboratorio. Sin embargo, tampoco descartan completamente esta vía.

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Nariz de cerdo tras las rejas

El rompecabezas genético que complica la investigación

La peste porcina africana no es un virus que evolucione rápidamente, lo que en teoría facilitaría rastrear su origen. Pero precisamente esa baja variabilidad genética dificulta establecer conexiones definitivas entre muestras. El virus utilizado en el centro catalán procedía de una cepa de Georgia que ha causado brotes en Europa, lo que añade complejidad al análisis.

Hay muchos posibles focos y eso es lo que hace 
muy difícil determinar exactamente cuál ha sido 
el origen"

Jorge Alcalde

Divulgador científico

Entre las vías de transmisión posibles: transporte de animales entre países, alimentos contaminados, o incluso un simple bocadillo infectado abandonado en el monte.

Del bocadillo en el arcén al comercio global

La hipótesis del "bocadillo contaminado" puede sonar inverosímil, pero no lo es tanto. Los jabalíes se acercan cada vez más a basureros y zonas urbanas en busca de alimento. Un resto de fiambre infectado podría ser suficiente para desencadenar un brote

Los jabalíes se acercan a basureros donde hay alimentación humana depositada de manera accidental"

Jorge Alcalde

Divulgador científico

Otras teorías apuntan al transporte global de ganado. En un mundo hiperconectado, basta que un animal infectado escape a un control sanitario para que el virus viaje miles de kilómetros. Algunos expertos critican que el Ministerio de Agricultura haya tardado en compartir datos genéticos clave con la comunidad científica.

La próxima pandemia ya vive entre nosotros

Alcalde lanza una advertencia que va más allá de la peste porcina: el siguiente virus que genere una pandemia, ya sea para animales o humanos, probablemente ya esté circulando en algún rincón del planeta. 

Todavía no tenemos un sistema de alertas unificado verdaderamente serio a escala global"

Jorge Alcalde

Divulgador científico

El experto lamenta que, pese a las lecciones del coronavirus, aún no existe un sistema de alertas global verdaderamente eficaz. La OMS y Naciones Unidas han mostrado interés, pero faltan recursos. Mientras tanto, el brote de Barcelona sigue sin explicación definitiva, y el sector ganadero español observa con inquietud un misterio que, de momento, no tiene solución.