Alertan de un aumento de españolas prostituidas: "Es mucho más fácil captar a una niña a través de redes sociales, que traerla de Colombia o Venezuela"

Crece la preocupación por el nuevo perfil de la prostitución en España, con víctimas cada vez más jóvenes y nacionales captadas a través de internet y la telefonía móvil

José Manuel Nieto

Publicado el - Actualizado

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El programa 'La Linterna', con Expósito, ha presenciado de primera mano la cruda realidad de la prostitución visitando el centro CEIMPRO de Leganés y recorriendo el polígono Marconi de la mano de APRAMP, la asociación para la prevención, reinserción y atención a la mujer prostituida. La experiencia desvela un mundo de explotación con mafiosos, puteros y mujeres tratadas como esclavas, pero también arroja luz sobre la esperanza que ofrecen las organizaciones que las ayudan a salir de esta esclavitud del siglo XXI.

Una alternativa real a la situación que viven

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El centro CEIMPRO, gestionado por APRAMP y puesto en marcha en la primavera de 2025, ofrece una atención integral a estas mujeres. María José Martín, su coordinadora, explica que se les brinda "una atención social, psicológica, laboral, jurídica" para darles una alternativa real. En casi un año, han realizado aproximadamente 4.100 atenciones a unas 1.200 mujeres, y actualmente 33 de ellas siguen un itinerario individualizado de inserción que ya ha logrado dos inserciones laborales, una cifra que, aunque parezca pequeña, para ellas representa "un mundo".

El nuevo perfil: niñas españolas captadas en redes

Rocío Mora, directora ejecutiva de APRAMP, advierte de que no existe un perfil único de mujer prostituida, sino "factores de vulnerabilidad". Con gran preocupación, constata un importante aumento de víctimas españolas. "A mí me preocupa muchísimo la cantidad de personas que en este momento están siendo objeto también de nuestra atención, y son mujeres españolas", afirma. El motivo es la facilidad con la que son captadas.

Es mucho más fácil captar a una niña española a través de redes sociales, que traer a una niña de Colombia o de Venezuela"

Mora subraya que captar a una chica en el ámbito nacional elimina la complejidad de cruzar fronteras. Las redes sociales y las nuevas tecnologías se han convertido en la principal herramienta de captación de los tratantes, una realidad que ha transformado el panorama de la explotación sexual en España, donde existen plataformas en las que se intenta que los adolescentes vendan sus cuerpos a cambio de dinero. Esto las convierte en "esclavas sexuales" que pierden su identidad, viven con miedo y son despojadas de sus derechos fundamentales.

La Linterna

La unidad móvil del centro de atención a mujeres en situación de prostitución

Puteros, la pieza clave de la explotación

El foco se pone también en la demanda, en los puteros, que son una pieza fundamental del engranaje de la trata. Rocío Mora describe así su actitud: "No me cuente rollos, que yo vengo aquí, estoy pagando y... hay que darme las gracias porque las estoy ayudando a pagar esa deuda". Se trata de un claro ejercicio de violencia machista por parte de hombres que buscan ejercer poder.

Quieren seguir teniendo ese poder que a lo mejor no tienen dentro de su entorno más cercano familiar o en su entorno laboral"

La Linterna

Ángel Expósito con María José Martín, la coordinadora del centro de atención a mujeres en situación de prostitución, y Rocío Mora, la directora ejecutiva de APRAMP, la asociación para la prevención, reinserción y atención a la mujer prostituida

El perfil del putero también ha cambiado, con un preocupante aumento de gente joven que consume prostitución, incentivado en gran medida por la pornografía. María José Martín señala que la única diferencia entre la llamada prostitución de lujo y la que se ve en polígonos o en pisos donde se explota a mujeres es "la cartera del putero". Al final, todas son tratadas como una mercancía.

El recorrido por el polígono Marconi en la unidad móvil de APRAMP muestra el drama en toda su dimensión: mujeres con poca ropa pese al frío y la lluvia, siendo utilizadas en coches entre basura. "Esclavitud", como define Mora, donde las mujeres son compradas y vendidas como ganado. La labor de la unidad es clave, ya que son "muy visibles para las mujeres, pero invisibles para las personas que las están controlando y explotando". Este difícil trabajo supone el primer paso hacia la libertad, al ofrecerles un lugar seguro donde serán escuchadas, como demuestran las historias de quienes han logrado salir, como el caso de Judith, una víctima de trata que encontró un nuevo propósito.

Pese a la dureza de la realidad a la que se enfrentan a diario, el equipo de APRAMP y CEIMPRO no se rinde. Para ellas, es imposible acostumbrarse o borrar las imágenes de su cabeza. Como concluye Rocío Mora, aunque el camino es "dificilísimo", es fundamental transmitir que "sí existen salidas, que sí hay alternativas", un mensaje de esperanza frente a la lacra de la prostitución.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.