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Expósito: "La guerra de Siria toca a su fin. Al menos oficialmente"

"Lo que se vendió hace ocho años como una especie de primavera árabe contra el Régimen de Al Asad, pronto se convirtió en una guerra total"

Ángel Expósito

Ángel Expósito

Director de 'La Linterna'

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 21:51

 

Hace 24 horas estábamos entre las ruinas fantasmales de Homs, entre los rescoldos de la mini guerra mundial de Siria. Un país del tamaño de la mitad de España donde se han juntado todos los intereses posibles en el planeta intereses que se mezclan y se multiplican por infinito en esta región de Oriente Medio.

Lo que se vendió hace ocho años como una especie de primavera árabe contra el Régimen de Al Asad, pronto se convirtió en una guerra total. el Daesh, Al Nusra, filiales de Al Qaeda, el propio Régimen Sirio, grupos opositores al régimen apoyados cada uno por un vecino. Turquía, Arabia Saudí, Irán y por supuesto Estados Unidos, junto a los miles de yihadistas llegados desde medio mundo más Rusia Y menos mal Rusia. 

Cómo alguien me dijo nada más cruzar la frontera con el líbano (por el norte): “O llegan los rusos o hubiéramos perdido Siria y quien sabe si a partir de ahí medio mundo”. Rubén Corral, Juan Carlos Matamoros y yo hemos recorrido, de la mano de Ayuda a la Iglesia Necesitada los campos de batalla alrededor de Homs, el enclave donde el Daesh,  Al Nusra y los opuestos a Al Assad escogieron como cuartel general. 

La destrucción es total, excepto en el Valle de los Cristianos y en algunas calles comerciales de Homs. Parece que he recorrido Chechenia o un inmenso escenario de Walking Dead. ¿Te acuerdas de la destrucción total de Sarajevo o de las ruinas de la película "El pianista"? Pues peor. El arzobispo de Homs ha sido nuestro ángel de la guarda en esta aventura. es monseñor Jean Abdo Harbas.

Te cuenta cómo es negociar el rescate de los cristianos secuestrados o cómo degolllaron a su sobrino y te cuenta cómo se negocia, se busca un pacto imposible y se entregan los propios sacerdotes para acompañar y garantizar la entrega de unos presos ¿Miedo?

Es impresionante cómo gracias a ayuda a la iglesia necesitada se colabora en la reconstrucción de Siria. Cómo esos refugiados internos vuelven a la nada de lo que fueron sus casas. Es inexplicable cómo muchos pudieron sobrevivir en el infierno durante ocho años de guerra atroz. De todos contra todos en Siria. Te doy mi palabra, resulta sobrecogedor desayunar en la misma mesa donde los jefes del Daesh planificaban sobre un mapa de Siria la expansión  del Estado Islámico.

¿Miedo? No sé puede describir el nivel destrucción. Imagínate el miedo de los habitantes en esos barrios. Los traumas para siempre de esos niños. Aún quedan calles enteras prohibidas, cortadas por el peligro de minas y bombas trampa. Bombas como la que adosaron al sillón del arzobispo de Homs o como la que instalaron en el hospital de campaña, bajo la catedral pegada a las bombonas de oxígeno.

La guerra de Siria toca a su fin. Al menos oficialmente. Quedan algunas bolsas con terroristas dispuestos a morir reventados en combate. Pero después unidades desperdigadas del Daesh seguirán sembrando terror mientras los yihadistas extranjeros, muchos de ellos europeos, intentarán volver a casa de donde salieron. A Francia, Reino Unido, Suecia o España.

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