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Expósito: "Si Chávez levantara la cabeza...Iglesias ministro"

Ángel Expósito analiza las claves del día en su monólogo de 'La Linterna'

Ángel Expósito

Ángel Expósito

Director de 'La Linterna'

Tiempo de lectura: 3'Actualizado 22:12

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 Ya, ya pasó. Ha sido duro, durísimo, casi insoportable, pero las dos campañas electorales ya pasaron. ¡Ánimo, estimado contribuyente! Ya solo nos quedan las negociaciones para la formación de gobierno --esa es otra-- y terminar con el IRPF. Menudo planazo para el mes de junio. No me digas que no. Hechas las presentaciones, varias claves pensando en por donde debería ir el futuro de esta España nuestra --o lo que queda de ella- a partir del lunes. Y digo por donde debería ir, a sabiendas de que no vamos a ir por ahí.

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Se confirma que nadie previó un escenario como este. Ni los padres de la Constitución, ni los auténticos conseguidores de los pactos de la Moncloa a lo largo de los 40 años desde que murió Franco. Nadie pudo prever que llegáramos a tal altura de deslealtad y disparate. Por eso estamos donde estamos. Porque ni el código penal, ni los estatutos autonómicos, ni la propia Constitución pudo anticipar el despiporre regional, la locura independentista y la traición infinita de especímenes como los pujolones. Fíjate, posiblemente, el único que previó esto, la única personalidad política en aquella España nuestra que vio las orejas al lobo fue Josep Tarradellas cuando advertía a sus próximos que el tal Jordi Pujol era un pajarraco.

De aquellos barros estos lodos. De aquel pujolone a Artur Mas, a Puigdemont y a Torra. A partir del lunes, suponiendo que este fuera un país serio, europeo y grande, lo que ya es suponer, el PSOE en el gobierno, junto al PP y Ciudadanos, deberían sentarse para poner pies en pared ante unas cuantas cuestiones. Por ejemplo, cómo acometer una reforma en profundidad de la ley electoral que fuera verdaderamente representativa del conjunto de España, que eliminara privilegios a las comunidades autónomas sobre-representadas y que, a la vez, sirviera para colocar en su justa medida a regiones como Cataluña.

Otra, Sánchez, Casado y Rivera (por orden de aparición en el Parlamento) deberían sentarse y no levantarse hasta acordar cómo blindar al Estado o, lo que es lo mismo, cómo blindarnos a ti y a mi ante los escupitajos de los independentistas catalanes y vascos, por ejemplo. No critico que el legislador no lo previera hace 30 o 40 años, pero ahora, visto lo visto, comprobadas nuestras carencias y nuestros flancos débiles, un blindaje del Estado desde el punto de vista penal y constitucional es absolutamente urgente. Tanto, que ya llegamos tarde.

En este sentido, a partir del lunes, ya estamos tardando para solucionar de una vez por todas las estupideces tipo los juramentos por snoopy, por mi padre, por mí y por todos mis compañeros, los juramentos por la República o por el planeta tierra a la hora de tomar posesión de un escaño. Se jura o se promete y punto pelota.

En suma, a partir del lunes deberíamos pertrecharnos de un armamento legal y político para resistir, combatir y ganar en cero coma cualquier golpe de Estado que nos venga encima. Sin complejos, con garantías y para siempre. Ya no vale eso de que no se previó. Ya lo estamos sufriendo. No puede ser que el Poder Judicial, que jueces y fiscales sean el Estado en Cataluña y sean el auténtico bastión contra esa panda de lunáticos supremacistas en el Tribunal Supremo. Y tras el desahogo, la verdad. A partir del lunes, hablaremos del Gobierno. El aperitivo, Pablo Iglesias: ¿alguien duda de va a entrar en el Gobierno de España?

¿Te imaginas a Sánchez y a los de Podemos que les toque la rifa, afrontando reformas como las que he expuesto hace un minuto? No me digas que no. Si Hugo Chávez levantara la cabeza, daría por bien invertidos los miles y miles de dólares que pagó a Podemos para extender su revolución bolivariana por el sur de Europa. ¿A que mola?

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