Sufriendo y sonriendo: la dramática resistencia de los cristianos en Nigeria frente al terror yihadista

El arzobispo de Abuya, Ignatius Kaigama, y el periodista Fernando de Haro desgranan en 'La Linterna' la brutal escalada de violencia de Boko Haram y los fulani en el país africano

Raquel Pérez Polo

Madrid - Publicado el

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Nigeria vive al borde del colapso, inmersa en una espiral de violencia salvaje que asola todo el país. La situación de los cristianos es especialmente crítica, como han puesto de manifiesto el arzobispo de Abuya y presidente de la Conferencia Episcopal de Nigeria, monseñor Ignatius Kaigama, y el periodista Fernando de Haro en el programa 'La Linterna' de COPE. En un escenario de ataques y secuestros, la inseguridad combina tres focos de violencia: los atentados de grupos yihadistas como Boko Haram, la acción de bandas criminales y los ataques de grupos extremistas de pastores Fulani.

Una violencia coordinada y sin freno

Monseñor Kaigama ha explicado que la violencia actual es una evolución del terrorismo de Boko Haram, que en sus inicios pretendía convertir a todo el mundo al islam y hacer de Nigeria un estado islámico. "Gradualmente, se volvieron más militantes y más violentos. Fueron a secuestrar, a asesinar, a hacer cosas terribles. Eso dio luz a distintos grupos de bandidos", ha detallado el arzobispo. Ha insistido en que cualquiera puede ser una víctima, ya que no solo atacan a los cristianos, sino también "a los musulmanes que son más moderados y no comparten esas ideas extremistas".

Los ataques son constantes y de una brutalidad extrema. Hace menos de un año, 259 cristianos fueron asesinados al grito de "Alá es grande" en Benue mientras dormían, un ataque que María Lozano, portavoz de Ayuda a la Iglesia Necesitada, calificó de "muy coordinado". A esto se suman secuestros masivos como el de 265 alumnos en una escuela de Papiri o el de 172 personas en Kaduna. Durante la última década, más de 200 sacerdotes han sido secuestrados, una "pérdida grande y colosal", según Kaigama, que lamenta que un sacerdote formado durante diez años se pierda de esta manera.

Humanamente hablando, no puedes"

Vivir con miedo constante

El resultado de esta violencia es una población rota que vive bajo una amenaza perenne. "Vivimos en este tipo de terror cuando estás en la carretera y cuando estás en casa también", ha confesado monseñor Kaigama. El sacerdote Stanislav Leoma, de la diócesis de Ayara, ha corroborado esta realidad: "Muchos cristianos viven bajo amenaza constante de ataques por parte de grupos armados. Hay asesinatos, secuestros, destrucción de pueblos y de iglesias. Las familias viven con miedo, y muchas han tenido que abandonar sus hogares".

EFE

Una iglesia cristiana destruida en el estado de Plateau, en el centro de Nigeria. (Imagen de archivo)

El periodista Fernando de Haro, director de 'La Mañana de Fin de Semana' de COPE, ha relatado su reciente experiencia en Maiduguri, la cuna de Boko Haram, para grabar un documental. "Cuando estás en Maiduguri tienes la sensación de estar cercado, estás en una isla, y la sombra de Boko Haram o de cualquier grupo islamista está presente", ha afirmado. De Haro ha contado cómo la gente vive atemorizada y que el ejército "no tiene la capacidad suficiente para garantizar la seguridad", lo que le llevó a vivir de cerca un atentado que se saldó con 23 muertos.

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Los musulmanes radicales destruyeron este templo cristiano en Nigeria

Sufriendo y sonriendo"

La fe como refugio y esperanza

A pesar de la persecución, la fe de los cristianos nigerianos se mantiene firme y sigue creciendo. El padre Leoma ha destacado que "hay un aumento notable de vocaciones al sacerdocio" y que Nigeria "sigue registrando las cifras de asistencia a misa más altas del mundo". Las iglesias continúan llenándose para la celebración de la misa mientras los obispos, según el sacerdote, "están alzando la voz constantemente, en defensa de la justicia y la dignidad humana".

Ante la pregunta de si se puede perdonar a los criminales, la respuesta del arzobispo de Abuya es contundente: "Humanamente hablando, no puedes", aunque ha matizado que a los cristianos se les ha enseñado a perdonar. Para sostener a las víctimas, la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada ha impulsado la campaña "Sana Nigeria, que la persecución no tenga la última palabra", con el fin de dar a conocer el papel de la Iglesia y prestar apoyo urgente a quienes sobreviven.

El lema episcopal de monseñor Kaigama es "A través de la cruz para la gloria de Dios", una idea que en Nigeria resumen con una expresión local: "Sufriendo y sonriendo". El arzobispo lo ha descrito como "una forma de deshacernos de la amargura, de la tristeza". Ha concluido afirmando que ese es el secreto de la alegría de su pueblo, "incluso en medio del sufrimiento", y ha hecho un llamamiento a Europa y a los gobiernos para que su ayuda pase de ser un "conocimiento teórico" a una acción concreta y real.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.