"Me indigna el desprecio con el que nos tratan a quienes pagamos sus nóminas y sus desmanes, mientras nos vemos agobiados con los alquileres o la inflación"

Luis del Val analiza en 'La Linterna' la calaña de la 'patulea de mentirosos' del caso Koldo y critica su falta de arrepentimiento y su desdén por los ciudadanos

José Manuel Nieto

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El colaborador de 'La Linterna', Luis del Val, ha ofrecido su Apunte al tema del día, en el que ha analizado la catadura moral de los implicados en el llamado caso Koldo. En su intervención con Ángel Expósito, Del Val ha desgranado los tres aspectos que le "desaniman e indignan" de lo que ha calificado como una "patulea de mentirosos, aprovechados, truhanes y sinvergüenzas".

Mala suerte, no arrepentimiento

En primer lugar, el comunicador ha destacado su intuición de que los corruptos, "muy lejos del arrepentimiento, están convencidos de que han tenido mala suerte". Según Del Val, no consideran una fortuna los altos cargos que han alcanzado pese a su "escasa preparación", sino que creen firmemente que "todo el mundo que puede hace lo mismo y solo pillan a los que tienen mala suerte".

Están convencidos de que han tenido mala suerte"

EFE

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El mal ejemplo de la deshonestidad

El segundo aspecto que ha criticado es el "mal ejemplo" que suponen, al demostrar que "las canalladas y las trampas no son obstáculo para subir en la escala social". Para ilustrarlo, ha recordado una anécdota personal de su infancia, en la que un profesor le advirtió sobre las trampas en un examen: "no le estábamos engañando a él, sino que les hacíamos trampas a nuestros propios compañeros".

Del Val ha confesado que no copió, no por miedo, sino por convicción. Una anécdota que, según imagina, podría provocar "un ataque de risa tan intenso que le podría producir graves consecuencias físicas" a cualquiera de los implicados en la trama, evidenciando el abismo moral que los separa. Este análisis de la trama de corrupción revela una profunda desconexión con los valores de la honestidad.

Desprecio por los que pagan sus desmanes

Finalmente, y como punto central de su indignación, ha señalado el "desprecio con el que nos tratan a quienes pagamos sus nóminas y sus desmanes". Del Val ha lamentado la displicencia de la trama corrupta hacia los "cientos de miles de hombres y mujeres que se levantan cada mañana para ir a trabajar". Un sentimiento que ha resumido en una frase contundente: "Me indigna el desprecio con el que nos tratan a quienes pagamos sus nóminas y sus desmanes, mientras nos vemos agobiados con los alquileres o la inflación".

EUROPA PRESS

Carro de la compra en un supermercado

Ha descrito la realidad de estos ciudadanos que "toman el transporte público porque naturalmente no disponen de coche oficial", se esfuerzan en largas jornadas y "se ven agobiados con los alquileres, con la inflación, con la dificultad hasta de pagar la modesta excursión escolar del hijo". Una situación de la que los corruptos, con Koldo dispuesto a "tirar de la manta", parecen completamente ajenos.

Estas termitas de la indecencia cesen de devorar la madera de la honradez que todavía queda en España"

Luis del Val ha concluido su reflexión calificando a esta "patulea de aprovechados, sobornadores y corruptos" como las "termitas de la indecencia". Ha expresado su deseo de que "se vayan cuanto antes, para que estas termitas de la indecencia cesen de devorar la madera de la honradez que todavía queda en España".

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