Un vecino de Las Hurdes pone nombre al culpable del incendio forestal que sigue activo: "Cada cuatro años"

Los bomberos han logrado estabilizar ya el 65 por ciento del perímetro afectado, pero el fuego avanza y ya se han quemado más de 2.500 hectáreas con 200 vecinos desalojados

José Manuel Nieto

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El incendio forestal en Las Hurdes continúa sin dar tregua. Aunque los bomberos han logrado estabilizar el 65 % del perímetro afectado, el fuego sigue avanzando y ya ha arrasado más de 2.500 hectáreas de vegetación. La situación ha obligado a desalojar a más de 200 vecinos, como Miguel Barbero, residente en Caminomorisco, que esta noche vuelve a dormir fuera de casa.

En una conversación en directo en La Linterna, Miguel describe con claridad el sentimiento de impotencia que recorre su comunidad. “Anoche fue horroroso, esto era un infierno”, recordaba. La escena que describe no es nueva para los vecinos: montes escarpados, vegetación densa, y un viento que convierte cualquier chispa en una amenaza descontrolada. “Hace un par de años hubo uno en Pinofranqueado y el más gordo fue en 2003. Se quemó toda Las Hurdes”, relata.

Ahora, como entonces, la evacuación ha sido urgente. Miguel apenas tuvo diez minutos para recoger algunas pertenencias antes de tener que dejar su vivienda. Aunque el fuego se ha alejado momentáneamente, el humo sigue siendo un riesgo importante, sobre todo para las zonas bajas del pueblo. “La UME ha estado toda la noche aquí, vigilando las casas”, cuenta, mientras describe la esperanza de que las condiciones meteorológicas —menos viento y más humedad— jueguen a favor de los equipos terrestres.

EFE

Labores de extinción este miércoles del incendio que afecta a la localidad cacereña de Caminomorisco, en Las Hurdes

“Esto es un incendio provocado”

La entrevista da un giro cuando el vecino apunta directamente a un posible culpable. “Es un incendio provocado. El motivo, supongo, es que la madera la compran a bajo coste y la usan para hacer pellets. Cada 4 o 5 años, lo mismo”, denuncia Miguel con indignación. La acusación deja entrever un patrón que los vecinos consideran ya habitual: incendios cíclicos en zonas de alto valor forestal, donde la recuperación posterior parece no ser solo ecológica, sino también económica.

Deberían endurecer las leyes, que no se pudiera sacar nada de madera. Se evitarían muchísimos incendios”, propone, apuntando a una regulación más firme sobre la gestión forestal y el aprovechamiento económico tras el fuego. Esas palabras resuenan especialmente en un contexto donde, a pesar de los esfuerzos de bomberos y de la Unidad Militar de Emergencias, la sensación de que las llamas vuelven periódicamente por causas humanas es generalizada.

Las llamas arrasan un paraíso

La noche promete ser larga en Caminomorisco. Aunque algunos como Miguel han podido volver momentáneamente a sus hogares, muchos otros continúan refugiados en la residencia de estudiantes habilitada para los desalojados. “Puede haber 200 o 200 y algo personas. La residencia admite hasta 400 estudiantes”, explica.

EFE

Nube de humo procedente del incendio en Caminomorisco, en la comarca cacereña de Las Hurdes, que ha quemado ya unas 2.500 hectáreas de arbolado con una longitud de 20 kilómetros y, aunque se ha conseguido estabilizar en el 30 por ciento del flanco sur, su control dependerá de la evolución del viento a lo largo de la jornada

A la espera de que el viento no reavive el fuego y los medios aéreos puedan volver a operar en cuanto amanezca, la población permanece alerta, dolida y cada vez más escéptica. “Esto es un vergel, una masa forestal inmensa y preciosa. Y ahora está todo quemado”, lamenta Miguel. La tragedia medioambiental se mezcla con la sospecha y la resignación, en una tierra que una vez más se ve amenazada por las llamas.