"En Irán hay un factor que no debemos olvidar y se superpone al religioso, hablamos del Imperio Persa, porque se dice que el Islam conquistó Persia, pero fue al revés"
La escalada de violencia en Oriente Medio destapa las antiguas fallas religiosas y el factor nacionalista persa que explican la complejidad del régimen de los ayatolás
Publicado el
5 min lectura
La situación actual en Irán y en toda la región evidencia, una vez más, lo frágil e inestable que siempre ha sido y es Oriente Medio. El conflicto vive un nuevo capítulo que ha comenzado con ataques del ejército de Israel contra varios puntos del Líbano, después de que Hizbulá reivindicara una operación contra una base aérea israelí. Una escalada de tensión de la que puedes seguir la última hora en cope.es.
Escucha el tema del día
Irán, los países del Golfo Pérsico y los suníes
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha sido contundente: "Seguimos atacando Irán con fuerza. Nuestros pilotos vuelan sobre los cielos de Teherán y del Líbano. Hizbulá ha cometido un gran error al atacarnos". Como respuesta, desde Teherán han confirmado una oleada de ataques contra una base militar de Estados Unidos en Bahréin, un golpe que se suma al que sufrió la embajada de Estados Unidos en Riad con drones. El ataque se ha extendido, sin demasiado éxito, a Qatar y Emiratos Árabes, donde residen muchos españoles.
Asunta, una española que vive en Dubái desde hace más de diez años, contaba en "Herrera en COPE" cómo vivió el ataque a una base militar cercana a su casa: "Fue atacada, yo creo que el domingo. Y de hecho, tengo yo fotos de cuando interceptan los drones, y luego tiene que caer al suelo lo que queda". Mientras tanto, el Gobierno ha comenzado la evacuación de compatriotas, que han llegado a Madrid con sentimientos encontrados.
La respuesta de Israel ha incluido el bombardeo de la oficina presidencial y un complejo gubernamental en Teherán, destruyendo el edificio de la Asamblea de Expertos, órgano encargado de elegir al sucesor de Ali Jamenei. En menos de 48 horas, aseguran haber realizado más de 1.000 incursiones aéreas.
Miles de personas se congregaron en la Plaza Ashura, en los suburbios del sur de Beirut, tras un llamamiento de Hezbolá, expresando dolor, ira y renovada lealtad a Irán tras el asesinato del Líder Supremo Alí Jamenei.
La respuesta internacional
Desde Estados Unidos advierten que lo peor está por llegar. El secretario de Estado, Marco Rubio, ha afirmado que los detalles de los esfuerzos tácticos son reservados, pero ha lanzado una seria advertencia sobre la contundencia de las próximas acciones militares norteamericanas.
Los golpes más duros aún están por venir del ejército estadounidense"
Mientras Rusia hace llamamientos a la calma y pide el cese de los bombardeos, Europa se mantiene en alerta. Alemania, Reino Unido y Francia se han mostrado dispuestos a atacar para defender sus intereses en colaboración con Estados Unidos. Por su parte, el presidente francés, Emmanuel Macron, ha ordenado "aumentar el número de cabezas nucleares de nuestro arsenal".
En este escenario, la negativa de España a que aviones americanos utilicen las bases españolas ha provocado la reacción de Donald Trump: "España ha dicho que no podemos usar sus bases. [...] Se mostraron hostiles. Así que les dije, no queremos. España no tiene absolutamente nada que necesitemos, salvo gente excelente". Tras estas declaraciones, se espera una declaración institucional del presidente Pedro Sánchez.
Las fallas históricas del conflicto
Para analizar las claves de un enfrentamiento que parece ir más allá de la geopolítica, el programa La Linterna de COPE ha contado con Federico Aznar, Analista Principal del Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE) y profesor del Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional (CESEDEN). El experto señala que el conflicto actual ha activado las numerosas fallas existentes en la zona: "la religiosa, que es entre musulmanes y no musulmanes, entre chiitas y sunitas, y entre árabes y no árabes".
Un hombre observa la destrucción causada por los bombardeos israelíes-estadounidenses en los alrededores del Gran bazar de Teherán
El origen de la división entre chiitas y sunitas se remonta a la muerte del profeta Mahoma y su sucesión. Según Aznar, una parte de los musulmanes consideraba que el sucesor debía ser alguien de su sangre, su primo y yerno Imam Alí, mientras que otros se regían por las reglas tribales y apoyaban a Abu Bakar, quien finalmente se impuso. Esta división se consolidó definitivamente en 1501 con la dinastía Safaví.
Sin embargo, el analista introduce una variable crucial que a menudo se pasa por alto. "En Irán hay un factor que no debemos olvidar y que se superpone al religioso, incluso que puede ser más importante, que es que estamos hablando de Elam, del imperio persa". Aznar sostiene que la cultura persa es tan fuerte que, aunque "se dice que el Islam conquistó Persia, fue al revés, Persia conquistó al Islam y le dio el bagaje cultural que tiene hoy". Este elemento nacionalista se alinea con la reacción a la muerte del líder supremo.
El poder más allá de la fuerza
El régimen de los ayatolás ha proporcionado durante años entrenamiento y armas a Hamás en Gaza, Hizbulá en el Líbano y a los hutíes en Yemen. El experto en terrorismo y seguridad internacional, Chema Gil, lo tiene claro: "Odian a Israel, quieren que desaparezca Israel. Ellos han dirigido, han tenido la teledirección de lo que ocurrió el 7 de octubre en Israel". Sobre el papel de Irán en operaciones militares desde bases en otros países puedes escuchar más aquí.
Odian a Israel, quieren que desaparezca Israel"
Aunque debilitada, la red de milicias chiíes y su Guardia Revolucionaria se han activado para atacar a Israel y Estados Unidos. Federico Aznar explica que esta estrategia responde a una lógica militar: como Irán no puede superar a sus adversarios en el "plano vertical de la violencia", opta por expandir el conflicto en el "plano geográfico" para "encontrar un marco que le sea más favorable". Una posición que contrasta con las declaraciones del embajador de Irán en España, quien afirmó que el pueblo iraní está preparado para resistir.
Con un balance oficial de la Media Luna Roja que ya cifra en casi 800 los muertos y 900 los heridos, la incertidumbre es máxima. El propio Federico Aznar concluye con una reflexión sobre la naturaleza de la guerra: "se sabe cómo comienzan, pero no se saben cuándo ni cómo acaban". Y más, si el teatro de operaciones es Oriente Medio.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.