"Si te tocan 100 millones de euros de la Lotería y lo inviertes al 3% de interés te queda la estrategia de un país europeo que ha logrado el éxito económico"
El economista Fernando Trías de Bes explica el país que creó un fondo soberano de dos billones de euros con los beneficios del petróleo y una regla de oro: prohibido tocar el capital
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Noruega tiene, según muchos expertos, uno de los mejores modelos económicos del mundo. Un ejemplo de ello lo ofrece Guillermo, un enfermero español que vive allí desde 2022 y que ha explicado en el programa 'Herrera en COPE' la diferencia salarial que le impide volver a nuestro país. "En Noruega no he bajado de las 30.000 coronas (unos 2.800 euros), en España no subía de los 1.400", ha afirmado. A pesar de pagar un 34 % de impuestos, asegura sentirse "valorado" y con una "estabilidad económica" que le hace descartar por completo su regreso: "Ahora mismo, a España, bajo ningún concepto".
La lotería del petróleo que no es para hoy
Para analizar este modelo de éxito, el economista Fernando Trías de Bes ha explicado en los micrófonos de COPE cómo un país pesquero y sin apenas industria se transformó al encontrar petróleo. Lejos de la estrategia habitual de permitir la extracción a terceros o de la corrupción, como en el caso de Venezuela, Noruega tomó una decisión histórica. "Lo primero que dicen es: 'este dinero no es para nosotros, es para los que todavía no han nacido'", ha señalado Trías de Bes. A partir de ahí, establecieron que el Estado explotaría mayoritariamente los recursos y que el dinero se ahorraría e invertiría.
Decidieron que ese dinero no era para ellos, sino para los que todavía no han nacido"
Economista
Así nació el fondo soberano de Noruega, una gigantesca hucha estatal que pertenece a todos los ciudadanos y que se rige por normas inquebrantables. Todo ello en un país con una geografía similar a la de España pero con una población como la de la Comunidad de Madrid, apenas 5,5 millones de habitantes. Trías de Bes ha destacado dos factores clave que lo hicieron posible: "No hay corrupción, ese dinero lo apartan", y se crea un fondo con reglas que ningún partido político puede transgredir.
Las reglas de oro del fondo soberano
El funcionamiento del fondo es estricto. Según ha detallado el economista, tiene dos normas principales: "No se puede sacar más del 3 %" de su valor anualmente y "no se puede tocar el capital, solo los intereses que obtengan". Esto garantiza su supervivencia a largo plazo. De hecho, cuando la pandemia de COVID obligó a usar parte del dinero, se hizo dentro de unos límites muy estrictos. El capital principal, que asciende a "casi 2 billones de euros", permanece intacto, generando un rendimiento constante para el país.
Fernando Trías de Bes, consultor económico
La estrategia de inversión es la diversificación. El fondo soberano noruego "es accionista del 1,5 % de todas las empresas cotizadas del mundo", ha explicado Trías de Bes, con pequeñas participaciones en gigantes como Apple, Microsoft o Nestlé. Además, se aplican criterios éticos: "No invierten en tabaco, no invierten en armamento y ninguna que viole los derechos laborales o derechos humanos". Esta diversificación protege al fondo de las crisis sectoriales y asegura un flujo de ingresos estable.
Gracias a este modelo, Noruega financia un sólido estado del bienestar, con educación y sanidad gratuitas y numerosas ayudas sociales y al emprendimiento. Conscientes de que el petróleo no es infinito, el país está en un proceso de "ir entrando en todas las industrias que puedan" para crear valor en otros sectores y no depender exclusivamente de los hidrocarburos.
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¿Podría España copiar el modelo?
Ante la pregunta de si España podría replicar un sistema similar, Trías de Bes se ha mostrado cauto. "España no tenemos petróleo, tenemos renovables", ha indicado. Aunque se podría crear un modelo exportador con el hidrógeno verde, por ejemplo, el economista ha señalado tres barreras fundamentales: "Tendría que cambiar una serie de cosas muy importantes: una disciplina institucional, un consenso político y cero corrupción". Elementos que, recuerda, sí existen en Noruega y que han fallado en otros países ricos en recursos como Venezuela.
El experto ha concluido con una reflexión sobre la diferencia de visión entre ambos países, una idea que el propio conductor del espacio, Alberto Herrera, ha calificado como "el elefante en el salón". Mientras Noruega planifica para las siguientes generaciones, la política española se centra en el rédito electoral inmediato. "La política sobrevive al corto plazo, y la economía se tiene que mirar en el largo plazo, y ese es uno de los grandes males que tenemos", ha sentenciado Trías de Bes.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.