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Jaime Espolita, presidente de los farmacéuticos rurales:"O se toman medidas o nadie va a venir a sustituirnos"

En España, en la España despoblada, hay 2.000 farmacias que están a punto de desaparecer

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COPE.es

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 12:37

Jaime Espolita, el presidente de la Sociedad Española de Farmacia Rural (SEFAR), ha dibujado el dramático panorama que sufren los farmacéuticos de muchos pueblos españoles con menos de 1.000 habitantes que, incluso en invierno, "no pueden ni poner la calefacción".

Jaime Espolita tiene su farmacia en Cabrillanes, en la comarca de Babia, en León. Una localidad que pertenece, también, a la España vaciada. Cuenta con un censo de más de 700 habitantes, pero "con cartilla sanitaria, que vivan todo el tiempo, unos 500 o así", refiere el presidente de SEFAR que como farmacéutico rural lleva más de 16 años, por ello conoce muy bien la problemática de un sector, víctima de la despoblación en casi 5.000 municipios españoles que se encuentran «tras la línea roja del peligro de extinción».

En contra de las farmacias rurales, "juega en contra todo" asegura Jaime Espolita que añade que "lo principal es la despoblación y sobre todo los recortes que vienen desde hace 10 años. La bajada de los medicamentes que no afecta lo mismo a las farmacias de ciudades que a las rurales, se dice que es un gremio rica y no es así sobre todo en los pueblos; si hay bajada de márgenes pasas a no ser rentable".

En España, hay 2.100 farmacias únicas en pueblos con menos de 2.000 habitantes,  y que responden a un modelo restrictivo, "que es el adecuado, como el acceso al medicamento es un bien primordial no se puede dejar en manos del mercado dónde se establecen las farmacias. Se estableció el modelo para que todos los ciudadanos vivieran donde vivieran tuvieran acceso a los medicamentos. Europa dijo en una sentencia que había que poner  farmacias en zonas que no fueran rentables o escasamente rentables para asegurar ese derecho, pero si no pones medidas de compensación estás creando farmacias ricas y otras que dices que no son rentables. En otros países ya se han tomado medidas de compensación. Las farmacia rural, a día de hoy,  es el único servicio a parte de las consultas médicas, dónde las hay, que tiene el mundo rural. Donde yo estoy, el médico viene dos horas al día y no hay banco, no hay tiendas, no hay nada... La gente se tiene que ir a 20 kilómetros. En población envejecida es imposible".

¿De qué vive el farmacéutico? "Vivimos del aire, ahora mismo, tenemos que tener otra fuentes de ingresos: algunos tienen que dar clases, otros viven con financiación, algunos no pueden ni poner la calefacción en invierno" relata el presidente de SEFAR que asevera que "no puedes obligar a nadie a arruinarse".

Por ello, los farmacéuticos del mundo rural piden una compensación para poder seguir adelante con el sistema, "hay que mantenerlo con medidas de compensación" de lo contrario se podría acabar porque, "lo que facturamos nos lo pagan en un mes; las farmacias viven de la Seguridad Social no te puedes plantear ni dermofarmacia ni nada. Adelantas la medicación un mes, es algo hasta lógico, pero un tratamiento para el colesterol cuesta 95 centimos y de eso no se puede vivir", advierte Jaime Espolita.

Que destaca las condiciones en las que tienen que hacer el trabajo, "encima estamos de guardia. Yo estoy 6 meses al año de guardia, no puedes contratar personal, no tienes días libres ni vacaciones. O se toman medidas o nadie va a venir a sustituirnos".

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