David Alandete, corresponsal de COPE en Washington: "Estuve a 2 centímetros de Marco Rubio sin pasar un solo arco de seguridad"
El periodista de COPE, testigo directo del intento de asesinato a Trump, relata en "Herrera en COPE" los evidentes fallos de seguridad y la tensión vivida
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El corresponsal de COPE en Washington, David Alandete, ha sido testigo directo del tercer intento de asesinato contra Donald Trump. En el programa 'Herrera en COPE' con Alberto Herrera, el periodista ha relatado su experiencia desde el interior del hotel Hilton, donde se produjeron los hechos, y ha puesto de relieve los "muy, muy, muy obvios" fallos de seguridad que permitieron que un hombre armado llegara tan cerca del expresidente de Estados Unidos.
Graves fallos de seguridad
Alandete ha descrito un escenario de seguridad alarmantemente laxo mucho antes del tiroteo. "Yo estuve a 2 centímetros de los 2 sin haber pasado un solo arco de seguridad", ha afirmado el corresponsal, refiriéndose al momento en que se acercó al secretario de Estado, Marco Rubio, y al secretario de Defensa en la alfombra roja. Esta situación le llevó a advertir a su acompañante: "Espero que Trump no vaya a pasar por la alfombra roja, porque aquí cualquiera puede haber entrado con un arma", una hora antes del atentado.
El segundo fallo se produjo en el acceso al salón principal. Aunque los asistentes pasaron por arcos de seguridad, Alandete ha denunciado que "nadie, nadie, absolutamente nadie" le pidió una identificación. "Enseñé el ticket que me dieron en la asociación de corresponsales de la Casa Blanca, pero podría ser la factura de la luz, nadie lo miró", ha explicado, subrayando la falta de control para acceder a un evento con 2.500 personas y la plana mayor de la política estadounidense.
El momento del ataque: "Shots fire"
El ataque se produjo sobre las ocho y media, tras el discurso de la presidenta de la asociación de corresponsales. Alandete ha relatado cómo escuchó "un golpe seco, así como de metal" y, al girarse, vio una escena caótica. "Veo cómo empiezan a caer todos los periodistas, pero era como, yo pensé que estaba como, no sé, tenía una alucinación, porque todos se iban desplomando como una ola que avanzaba hacia ti", ha descrito. Un agente del Servicio Secreto confirmó la situación al grito de "shots fire" (disparos).
Dentro pasamos mucho miedo"
Corresponsal de COPE en Washington
En medio del pánico, un compañero de mesa le dijo: "otra vez", reflejando la normalización de la violencia en el país. El propio Alandete ha confesado que "dentro pasamos mucho miedo", especialmente cuando una camarera y una voluntaria comentaron que "pensaban que había más de un tirador y que aquello podía ser un ataque coordinado", algo que no es descabellado. A pesar del miedo, su instinto periodístico le llevó a grabar la escena con su teléfono, levantando las manos para no ser confundido con una amenaza.
La reacción de Trump: "Se quería quedar"
Alandete ha destacado la diferencia en la reacción de Donald Trump y otros protegidos, como el vicepresidente JD Vance, quien fue evacuado de inmediato. Trump, en cambio, se resistió a abandonar el lugar. El corresponsal vio cómo el expresidente "les indicó que primero sacaran a la primera dama, y que sacaran a Karoline", la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, que está embarazada. "Él mismo levantó a Karoline embarazada, la sacó y les pidió que también sacaran a los periodistas", ha relatado Alandete, motivo por el cual "Trump fue el último en salir" de la zona de peligro.
Él negaba con la cabeza, decía, no, no, no, se quería quedar"
Corresponsal de COPE en Washington
La negativa de Trump a ser evacuado fue explícita. "Mientras el servicio secreto intentaba llevárselo, él negaba con la cabeza, decía, no, no, no, se quería quedar", ha afirmado el periodista. Esta "locura e inconsciencia" del expresidente llegó al punto de que, una vez fuera del salón, "quería volver a acabar de dar el discurso", aunque finalmente se lo impidieron y fue trasladado a la Casa Blanca.
Tras el atentado, Trump ofreció una rueda de prensa en la que Alandete pudo preguntarle por la violencia política. A la pregunta de si le preocupaba, Trump respondió: "Me preocupa toda la violencia, pero no puedo preocuparme tanto como para que no pueda trabajar. Amo este país y estoy muy orgulloso del trabajo que hemos hecho", demostrando su intención de seguir adelante a pesar del riesgo.
El clima de polarización y el papel de la prensa también han sido analizados por Alandete. A las puertas del hotel, manifestantes anti-Trump portaban pancartas con lemas como "muerte a los tiranos" y acosaban a los periodistas, acusándolos de "colaboracionistas". Alandete ha señalado que esta "deshumanización constante" de las figuras políticas, que también ocurre en España, "lleva a locos como este a movilizarse", creando un clima de crispación del que "Trump también es parte" por sus continuos ataques a la prensa, a la que ha calificado de "enemigos del pueblo" o "fake news".
Finalmente, el corresponsal de COPE ha criticado duramente las teorías que apuntan a un montaje. Ha calificado de "indecencia y una falta de respeto" que se publique que "si a Donald Trump quisieran matarle, ya le habrían matado" o que "finge situaciones violentas". Alandete ha lamentado que académicos y periodistas piensen que fue "una ficción", y ha recordado que el atacante, aunque "claramente desequilibrado", se enfrenta a una posible petición de pena de muerte por fusilamiento, una medida reinstaurada a nivel federal por el propio Trump.
Este texto ha sido elaborado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.