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El gesto de dos hermanos que dejan su herencia para mejorar la calidad de vida de los mayores de su pueblo

La historia del día en 'Herrera en COPE'

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Aurea y Fernando, dos hermanos de la localidad zaragozana de Ferreruela, de 63 habitantes, han dejado a su pueblo toda su herencia. Sólo con una condición: que se invierta en los servicios para la tercera edad.

Ella murió en 2017 y él, el pasado año. Pero antes se presentaron ante un notario de Zaragoza para dejar claro lo que querían hacer con sus bienes cuando ya no quedara vivo ninguno de los dos.

El Gobierno de Aragón es ahora el dueño de esos bienes que se cuantifican en seis fincas rústicas en ese municipio, otra en Fuentes de Ebro, una urbana en Zaragoza y varias cuentas y depósitos bancarios.

El alcalde de FerreruelaÓscar Gracia, ha asumido la voluntad de los hermanos y asegura que mantendrá una reunión con los mayores del pueblo para decidir en qué se invierte esa herencia.

“Nos vendría como agua de mayo un centro de día o una residencia”, ha manifestado al Heraldo de Aragón.

Dice que cuando los ancianos de su municipio necesitan asistencia, algunos se van a la residencia de Romanos, a 10 kilómetros, otros a la de Bádenas, a 15, y la gran mayoría a Zaragoza.

Y ése era el objetivo que perseguían Auera y Fernando: que a sus vecinos no les ocurriera como a ellos, que al envejecer tuvieran que trasladarse a Zaragoza para recibir asistencia social y sanitaria.

Querían que se quedaran en el pueblo, rodeados de sus familias y amigos, porque la lejanía lleva al olvido y a la soledad.

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