Ana Velasco, historiadora: "Hubo un Maquiavelo español que fue igual de famoso; era de Murcia y no le conocemos prácticamente"
Desde una flor que valía más que una casa hasta la desconocida labor de Catalina de Aragón, la historia de los embajadores está repleta de episodios sorprendentes
Madrid - Publicado el - Actualizado
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En el programa 'Herrera en COPE', la historiadora Ana Velasco ha desvelado en la sección 'Curiosidades de la Historia' algunos de los episodios más sorprendentes y desconocidos del mundo de la diplomacia. A raíz de la actualidad en las relaciones entre México y España, la experta ha compartido anécdotas que se remontan a la Antigua Grecia y que revelan un papel mucho más complejo y crucial de lo que se suele pensar.
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Los embajadores olvidados | Curiosidades de la Historia
Una flor que cambió Europa
Uno de los relatos más curiosos es cómo una flor, el tulipán, llegó a Europa. Fue gracias a Ogier Ghislain de Busbecq, embajador de los Habsburgo en el Imperio Otomano, quien la descubrió en los turbantes de los hombres en la corte de Solimán el magnífico. Según Velasco, el nombre 'tulipán' proviene de un error, ya que significa 'turbante' en turco, prenda donde se colocaba la flor.
Esta flor desató una auténtica pasión en Europa, especialmente en los Países Bajos durante el siglo XVII. La historiadora recordó que la fiebre fue tal que "costaba más un bulbo de tulipán que una casa", una anécdota que ilustra la magnitud de un fenómeno que tiene su origen en una misión diplomática.
Hubo un tiempo en el que costaba más un bulbo de tulipán que una casa"
Historiadora
Catalina de Aragón, la primera embajadora
La experta también ha destacado que la primera embajadora de la historia fue una mujer española: Catalina de Aragón. Aunque no ostentó el cargo como se entiende hoy, su padre, Fernando el Católico, le encomendó misiones diplomáticas en Inglaterra para la corona. "Catalina se convierte en la primera embajadora", afirmó Velasco, explicando que realizó labores políticas en un periodo de incertidumbre sobre su futuro tras enviudar del heredero al trono inglés.
Espías y filósofos en la Antigüedad
El origen de los embajadores se remonta mucho más atrás. En la Antigua Grecia, existían los 'Próxenos', figuras similares a los cónsules actuales que ofrecían hospitalidad y consejo. Sin embargo, no todos tuvieron un papel ejemplar; Velasco mencionó a Temístocles, "que fue un héroe griego y luego acabó siendo embajador en Persia para Jerjes", o a Alcíbiades, "que fue un diplomático que iba cambiando de bando según iban pasando las cosas".
Retrato de Maquiavelo
En Roma, la diplomacia se ejercía a través de 'legados' que, teóricamente, fomentaban la paz, pero en la práctica se dedicaban a "dar sobornos y a conseguir aliados para Roma". Como curiosidad, la experta relató el caso del filósofo griego Carneades, quien en una embajada cultural escandalizó a los romanos al defender un día la justicia social y al día siguiente, lo contrario, provocando que Catón el viejo pidiera su expulsión.
Ya en el siglo XVI, con los grandes imperios, la figura del embajador se consolida. Un famoso retrato de Hans Holbein muestra a dos embajadores franceses como hombres cultos, ricos y poderosos. Sin embargo, el cuadro incluye una calavera oculta como recordatorio de la mortalidad, un "memento mori" que les advierte: "ojo, que sois muy poderosos, pero también estáis ahí puestos a morir".
Finalmente, Ana Velasco ha rescatado la figura del murciano Diego de Saavedra Fajardo, "el Maquiavelo español". Fue un diplomático y propagandista clave para el conde-duque de Olivares durante las paces de las guerras de los 30 y 80 años. A pesar de su fama en la época y de escribir un tratado político opuesto a Maquiavelo, "no le conocemos, prácticamente", lamentó la historiadora.
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