Myriam Eftekharian y Masha Sheykki, sobre la guerra que sufre su país: "Es una forma de liberación y un rescate; no podemos contener nuestra alegría"

Relatan en 'Herrera en COPE' el terror de vivir bajo un régimen y explican por qué ansían una intervención que les devuelva la libertad

Redacción Herrera en COPE

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La escalada de tensión en Oriente Próximo mantiene en vilo a miles de personas, entre ellas, los cerca de 10000 iraníes que viven en España. En el programa 'Herrera en COPE', el comunicador Alberto Herrera ha conversado con Myriam Eftekharian y Masha Sheykki, dos mujeres iraníes residentes en nuestro país que han compartido su cruda visión de la realidad bajo el régimen teocrático y su sorpresiva reacción ante el conflicto. Myriam, quien reside en España desde 2009, ha confesado la angustia que vive, ya que su hermano sigue en Irán y no ha podido contactar con él desde el sábado: "No tenemos ninguna noticia de él".

Por su parte, Masha Sheykki, artista que regresó a España en 2020, tiene a su familia de primer grado en nuestro país, pero no ha podido hablar con el resto de sus parientes en Irán. El contacto con sus amigos también es limitado, aunque uno de ellos le ha transmitido que "están viviendo una situación que da miedo", mientras otra le confesó su "alegría" ante los ataques.

EFE

Bandera nacional iraní colocada junto a un edificio dañado alrededor de la plaza Ferdowsi después de un ataque aéreo en el centro de Teherán, Irán.

Ambas han recibido la noticia de los ataques "con mucha alegría", un sentimiento que puede resultar chocante pero que tiene una explicación profunda. "Es una forma de liberación y un rescate", ha explicado Myriam, quien relata cómo la gente en Irán salió a las calles a celebrar, a pesar de las advertencias de seguridad, porque "no podían contener su alegría".

Masha Sheykki ha pedido "empatía con el pueblo iraní" para comprender esta reacción. "Sé que desde fuera no se entiende la alegría que podamos tener los iraníes y de que hayamos consentido y pedido la intervención de Estados Unidos e Israel en nuestro país por nuestra liberación de este régimen asesino y sanguinario", ha declarado. Al mismo tiempo, ha expresado su "vértigo y miedo" a que la intervención termine y "el pueblo iraní se quede colgado", así como su enfado con la posición del Gobierno de España.

La vida bajo el yugo teocrático

Para entender la situación, Masha ha compartido su propia historia. Nació en Irán en una "familia muy tradicional y creyente" que apoyaba al régimen, pero al crecer en España pudo "retar su pensamiento". A los 15 años decidió que "este régimen no tenía ni pies ni cabeza" y a los 16 escribió su primer artículo en contra, lo que le valió una llamada "con una voz amenazadora" de la embajada iraní en España.

Sheykki ha calificado de "teatrillo" y "propaganda" las imágenes de multitudes llorando por la muerte de líderes del régimen, asegurando que el Gobierno "paga a gente para actuar" y mostrarse a favor en televisión. Según su testimonio, esta es una de las estrategias con las que el régimen ha conseguido "representarnos en el mundo como gente conflictiva y gente rara".

La opresión sobre las mujeres es sistemática. Masha ha contado cómo vivió durante tres años como mujer sola en Irán y sintió el acoso de la "policía de la moral", que puede reprender a cualquier mujer por su vestimenta en plena calle. Además, ha destacado que "la mujer no tiene derecho al divorcio" y que, en caso de separación, la custodia de los hijos va directamente al hombre.

Legalmente, la situación es todavía más grave. "La voz de la mujer vale la mitad que un hombre" en un juicio, y su propia vida también. Según ha explicado Masha, si una mujer mata a un hombre, su familia debe pagar por la vida de ese hombre para que se aplique la pena de muerte, "porque mi vida vale la mitad".

Myriam Eftekharian ha corroborado las dificultades, aunque su caso fue diferente. Pudo divorciarse porque había solicitado previamente un poder para ello, pero ha revelado que tuvo que pagar "una cantidad considerable" a cambio de obtener la custodia de su hijo para poder traerlo a España.

El futuro de Irán y el papel de la mujer

Myriam ha subrayado que, en contra de la imagen de sumisión, "las mujeres han sido las caras más importantes y más fuertes en contra del gobierno" desde la revolución de 1979. Ha afirmado que gestos como maquillarse mucho o someterse a operaciones estéticas son "una forma de llevar la contraria" al régimen, y que el movimiento de Mahsa Amini ha demostrado que "las mujeres son capaces de marcar una historia de verdad feminista".

Masha ha hecho hincapié en que el feminismo iraní es diferente, ya que lucha por "derechos básicos por el simple hecho de haber nacido mujeres". Para lograr un cambio, ha señalado dos claves: un pueblo unido, lo que asegura que ya existe, y "un apoyo" o aliados, de los que carecen. "El futuro del pueblo está en manos de los jóvenes de Irán, está en manos del pueblo de Irán y está en manos de las mujeres de Irán", ha sentenciado.

EFE

Humo se eleva tras un ataque aéreo en el centro de Teherán, Irán

Ambas ven una solución en el regreso del príncipe heredero, Reza Pahlaví, como líder de una transición. Myriam ha sido clara al respecto: "No queremos un cambio dentro de este régimen", sino que su representante vuelva a Irán. Justifica así el apoyo a los ataques de Israel y Estados Unidos: "Han sido los dos únicos países que han venido a ayudar a la gente iraní".

Finalmente, Masha, visiblemente emocionada, ha expresado su deseo de volver a un Irán libre, aunque ahora mismo no puede por el riesgo que corre su vida. Con valentía, ha lanzado un mensaje directo: "Quiero que los embajadores de la república islámica de Irán en Madrid escuchen mi voz y que quiero que se sientan amenazados. No me importa poner en peligro mi vida, porque quiero la libertad para mi nación y si mi destino es ser la voz de mi nación y es el precio que tengo que pagar, lo pagaré".

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.

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