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La víctima se quedó con tres en una habitación, donde la violaron

Las manadas vuelven a copar, una semana más, la crónica de sucesos. 

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Tiempo de lectura: 3'Actualizado 12:51

Tres de los cinco miembros de la manada que actuó en un apartamento turístico de Benidorm, ingresaron ayer en prisión tras ser puestos a disposición judicial por la violación grupal de una joven.

En Bilbao, mientras, continúan las investigaciones para aclarar lo sucedido en un parque de la ciudad. En ese caso, dos de los cinco detenidos fueron encarcelados, mientras que los otros tres tienen que presentarse a diario en los juzgados.

BENIDORM
Las dos mujeres, turistas noruegas de 20 años, y los cinco hombres, cuatro franceses de 19 años y uno de 18, se conocieron a través de una red social de citas. Tras quedar en Benidorm, todos decidieron acudir al apartamento que los arrestados habían alquilado.


En un momento dado, una de las mujeres comenzó a sufrir tocamientos no deseados por parte de dos de los jóvenes con los que estaba en una habitación, por lo que optó por marcharse sola, mientras que su amiga se quedó. Estos tocamientos no le causaron daños físicos y se ejercieron sin fuerza ni violencia.


La víctima principal se quedó con tres en una habitación y habría sido en ese momento cuando se produjo la violación grupal.
Horas después ambas amigas volvieron a encontrarse. Fue cuando la segunda de ellas contó que había sufrido una violación en grupo. Ambas acudieron sobre la 1.45 de la madrugada al centro de salud del municipio de Alfaz del Pi, muy próximo a Benidorm, donde pasaban sus vacaciones. Iba sin ropa interior y con el vestido puesto al revés.

Tras relatar lo sucedido y pasar unas pruebas médicas, el médico dio aviso a la Guardia Civil.


En su declaración inicial ante los agentes, las dos mujeres informaron sobre las identidades de los presuntos agresores, a las que tuvieron acceso a través de la red social, y sobre la ubicación de la vivienda en la que ocurrieron los hechos. También contaron que la intención del grupo era volver a Francia al día siguiente, por lo que se precipitó el operativo policial, que logró detener a los sospechosos a las 4.30 de la madrugada.


En la operación intervino un agente de la Gendarmería Francesa destinado en Benidorm en un programa de intercambio. Una vez detenidos, los cinco jóvenes, permanecieron en custodia de la Guardia Civil, que los acompañó al apartamento para su inspección ocular y registro.


La amiga que sufrió los tocamientos ha denunciado también a los cinco presuntos agresores, en este caso por abuso sexual
Los jóvenes franceses han negado la agresión sexual e, incluso, han indicado que cuando la denunciante quiso marcharse del apartamento le ayudaron a vestirse y pidieron un taxi tanto para ella como para su amiga.
La defensa utilizará las conversaciones mantenidas entre ellos en la red social para demostrar que las relaciones fueron consentidas.


BILBAO

La joven que ha denunciado haber sido víctima de una supuesta agresión sexual grupal en Bilbao se ha retractado de su primera declaración y ha reconocido ahora ante la Ertzaintza que, pese a lo que dijo en un primer momento, sí había pasado la tarde en la estación de autobuses con el supuesto agresor —al que identificó por el tatuaje de un búho en el cuello— y con una amiga. Al parecer, el testimonio de esta confirmando que los tres habían pasado varias horas esa tarde juntos ha sido decisivo para que la joven cambiara su declaración.


La muchacha, que sufre un 33% de discapacidad intelectual, había declarado ante los investigadores, en un primer momento y tras presentar la denuncia, que nunca antes de la noche de los hechos había visto a ninguno de los seis supuestos agresores. Pese a la insistencia de los policías, la víctima, de 18 años, mantuvo en todo momento que nunca antes los había visto ni estado con ellos.


La chica aseguró que tras llegar al parque fue agredida sexualmente, pero no pudo precisar el número de los agresores. También habló de que fue obligada a punta de pistola, un arma que nunca se encontró. La joven identificó a los seis supuestos agresores esa madrugada después de acudir a la comisaría y desde una furgoneta con los cristales tintados. Identificó al hombre del tatuaje del búho en el cuello y el chándal negro que vestía otro de los hombres. No hubo una rueda de reconocimiento posterior.


Ahora, el juez ha tomado declaración tanto a estos dos encarcelados como a los cuatro que han quedado en libertad con medidas cautelares. De los dos sospechosos en prisión, uno no ha querido declarar, y los otros cuatro en libertad han asegurado que jamás habían visto a la muchacha.


Los forenses ya han establecido lesiones que pueden ser compatibles con una agresión sexual, pero será el ADN el que determine desde el número de agresores a su identidad.


Los cuatro imputados fueron ayer a frmar a los juzgados minutos después de haber sido identificados por robar uun móvil en el metro y tirarlo a una panadería. No es la primera vez que cometen un delito estando en libertad con cargos. Además, sobre ellos hay una orden de expulsión que se ejecutará cuando se clarifique su implicación o no en la agresión sexual

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