Daniel Caverzaschi, el Rafa Nadal en silla de ruedas

"Voy a llegar al máximo de mi potencial. Lo mejor está por venir” afirma el número 13 del mundo en tenis paralímpico

 

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 12:59

“Tengo 25 años y ahora, después de haberme licenciado en Económicas en la Universidad de Warwick, me dedico al tenis en silla de ruedas. Trabajo día sí y día también para cumplir mi sueño de algún día ser el mejor jugador del mundo. Miro atrás y agradezco mi discapacidad simplemente porque me ha curtido, me ha forjado y me ha hecho la persona que soy ahora”.

Sobran las palabras y el resto de presentaciones de Daniel Caverzaschi porque en pocas frases, él lo dice todo.

Nos habla de edad, de su condición y de sus metas en la vida. Sus ojos hablan de ímpetu, de ganas ante la vida, de energía suficiente para convertirse en un campeón en el tenis y en lo que le echen.

Se llama Daniel Caverzaschi, pero muchos ya le conocen como el 'Rafael Nadal' de la silla de ruedas. Actualmente es el número 13 en el ranking mundial. En el año 2012 se clasificó para los Juegos Paralímpicos de Londres. Y tiene nuevas metas.

Daniel nació en julio del año 1993 con graves malformaciones en las piernas, tal y como ha contado a Cristina: “Fue bastante show nacer. En la pierna derecha tengo agenesia de fémur, tengo la pierna muy corta y en la izquierda tengo malformaciones (…). Ahora mismo voy en silla de ruedas en mi día a día pero también puedo caminar con prótesis 5 o 6 minutos al día máximo”.

Caverzaschi ha explicado en 'Fin de semana' cómo fue su infancia y el papel que en ella jugó su familia, sobre todo su padre de quien dice que “se fue dando cuenta de que una discapacidad es un problema como cualquier otro, que yo tenía que espabilar y hacerme fuerte e independiente, sin excusas”. Pese a que sus primeros años no estuvieron exentos de dificultades, Caverzaschi asegura rotundo: “fui un niño feliz”.

La muerte de su padre en el año 2014 motivó a Daniel a terminar la carrera de empresariales que había empezado y dedicarse al tenis de forma profesional. Y sigue adelante en ese camino. Con su lema “Vale la pierna” ha dado la vuelta al mundo: “El humor es la mejor herramienta para lanzar mensajes serios”.

Daniel ha concluido en 'Fin de semana' que pese a que este año no se cumplió el objetivo de estar entre los 10 mejores jugadores del mundo “la meta es el camino. Disfruto del proceso y acabarán saliendo las cosas. Llegaré al máximo de mi potencial. Tengo la suerte de que me dedico a mi pasión”.

Y es que, como dice este campeón, “lo mejor está por venir”.

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