el partidazo de cope
"Tiene una tolerancia al miedo que es muy superior a la que tienen las personas normales"
José Manuel Vázquez-Gaztelu explicó en El Partidazo de COPE cómo fue la histórica escalada de Álex Honnold de un rascacielos de más de 500 metros en Taipei sin ningún tipo de seguridad.

José Manuel Vázquez-Gaztelu
Madrid - Publicado el - Actualizado
2 min lectura15:11 min escucha
El escalador profesional Álex Honnold ha vuelto a desafiar los límites de lo posible este fin de semana al escalar un rascacielos de más de 500 metros en Taipei sin arnés, cuerdas ni ningún tipo de seguridad. La hazaña, que ha sido televisada en directo por Netflix, ha generado un enorme impacto mediático en todo el mundo, dejando imágenes que ya forman parte de la historia del deporte extremo.
Equipado únicamente con unas zapatillas, un pantalón, una camiseta roja y una bolsa con magnesio para el sudor de las manos, Honnold completó el ascenso en una hora y media. Durante la escalada, el estadounidense mostró una calma asombrosa, llegando a detenerse para saludar a las personas que le observaban desde el interior del edificio e incluso se hizo selfies a gran altura.

Alex Honnold
Una hazaña calculada
Aunque pueda parecer un acto impulsivo, la ascensión estaba meticulosamente preparada. Según ha trascendido, Honnold, de 40 años, llevaba tiempo planeando este reto en el que es el undécimo edificio más grande del mundo. El escalador conocía perfectamente la estructura e incluso tuvo que posponer un primer intento el viernes por las condiciones climáticas adversas.
José Manuel Vázquez-Gaztelu, responsable de comunicación de Sputnik Climbing, explica que Honnold no tiene una percepción del miedo convencional. "Tiene una tolerancia al miedo que es muy superior a la que tienen las personas normales", afirma. Esta capacidad, ya analizada por científicos en el documental Free Solo, donde ascendió El Capitán, le permite gestionar la tensión en momentos críticos.
Tiene una tolerancia al miedo que es muy superior a la que tienen las personas normales"
Comunicación de Sputnik Climbing
El reto de escalar sobre cristal
A diferencia de sus habituales escaladas en roca, este desafío presentaba superficies lisas como el cristal y el aluminio, un ambiente nuevo para él. Uno de los momentos de mayor tensión se produjo casi al final, cuando tuvo que sostenerse solo con las piernas a 500 metros de altura tras más de una hora de esfuerzo. Sin embargo, Velázquez insiste en que todo estaba bajo control: "Álex no es un loco, Álex mide las cosas y no es un suicida. La escalada de ese edificio no es un gran reto deportivo; es relativamente sencillo para alguien como él”.
Álex no es un loco, Álex mide las cosas y no es un suicida"
Comunicación de Sputnik Climbing
Un ejemplo a no seguir
Pese a la espectacularidad, los expertos coinciden en que esta no ha sido su escalada más peligrosa. La ascensión a El Capitán en 2017 supuso un reto técnico muy superior. De hecho, la relativa sencillez de la escalada del rascacielos le permitió interactuar con el público. Atletas como el español Alberto Ginés tendrían la capacidad física para hacerlo, pero no la motivación para asumir tal riesgo.
El propio Honnold, a través de expertos como Velázquez, lanza un mensaje contundente: "Yo no soy un ejemplo para nadie, que nadie siga lo que yo hago”. Se trata de una proeza al alcance de una persona extraordinaria, y no un modelo a imitar. Por esta hazaña, por la que había permisos, Honnold habría cobrado entre 400.000 y 600.000 dólares, una cifra que él mismo calificó de "vergonzosa" por poner su vida en juego.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.