Condenado a 11 años de prisión el tatuador de Donostia.
El juez le considera culpable de once delitos contra la libertad sexual cometidos a 10 mujeres.

Foto juicio tatuador de Donostia
Madrid - Publicado el - Actualizado
1 min lectura
El tatuador de Donostia acusado de haber atacado sexualmente al menos a una docena de clientas ha sido condenado a once años y un mes de prisión y a abonar diferentes multas como autor de tres delitos de agresión sexual, seis de abuso sexual, uno de acoso y otro de coacciones leves. Según la sentencia conocida este jueves, el juez le condena así mismo a indemnizar a las perjudicadas con 26.820 euros, y tras cumplir la pena de prisión deberá permanecer otros cinco años en libertad vigilada. La Fiscalía había llegado a pedir 30 años de cárcel para Jack Estrada, quien en la actualidad estaba en libertad provisional desde el 21 de octubre cuando finalizó el juicio en el juzgado de lo Penal Número 2 de San Sebastián tras haber permanecido anteriormente en prisión provisional durante un año y ocho meses.
Aunque fueron 14 las denuncias presentadas por clientas del tatuador de Donostia, la sentencia se pronuncia por los casos de diez chicas que sufrieron algún tipo de delito contra la libertad sexual por parte del acusado. Los hechos juzgados se remontan al periodo de tiempo comprendido entre 2014 y 2018, que fueron descubiertos cuando, el 30 de enero de aquel año, una de las clientas desveló en internet que había sufrido abusos sexuales por parte del tatuador, lo que dio pie a una serie de denuncias en cascada por parte de otras mujeres. La sentencia recuerda que el inculpado,de nacionalidad venezolana, comenzó a tatuar en su domicilio de Pasaia, que compartía con su pareja y la hija de ésta y que allí se produjeron, en el 2014, los primeros incidentes que después se repetirían en el estudio "Factor Tatoo" que regentaba Estrada en la calle Aldamar de San Sebastián.



